Luis Portal, originario de Nejapa, a sus 39 años continúa sumando campeonatos a su palmarés. El basquetbolista nacional conquistó el pasado 8 de diciembre de 2025 su sexto título en la Liga Mayor de Baloncesto, tras coronarse con Lobos luego de vencer 3-1 la serie final ante Metapán.



Portal lleva más de dos décadas compitiendo al máximo nivel, habla con serenidad, pero cuando recuerda la cancha, la voz cambia. “En la duela me transformo, soy otro”, dice. Y esa frase resume buena parte de su historia.
Luis no comenzó soñando con el baloncesto. Como muchos niños, su ilusión era el fútbol. Jugaba, entrenaba y se veía creciendo en ese camino, incluso formando parte de las categorías inferiores cuando el equipo de Nejapa tenía presencia en primera división.
Portal recuerda que en ese momento dependía mucho del apoyo de sus padres y que el club no pudo respaldarlo luego de sufrir una lesión. “Ahí, prácticamente, se terminó el fútbol para mí”, rememora.
Lo que parecía un golpe definitivo terminó siendo el inicio de algo más grande. El baloncesto apareció gracias a un amigo que pasaba por él para llevarlo a jugar, que insistía y lo involucraba cada vez más en el deporte. “Fue clave. Me iba a traer a mi casa; por él me vieron en el colegio y ahí comenzó todo”, cuenta.
La oportunidad tomó forma con una beca completa en el Liceo Mariano, una institución que ya no existe, pero que para Portal representa el verdadero punto de partida de su carrera.
Ahí se dio cuenta de que comenzaba un nuevo proceso, una nueva pasión. Todavía en el colegio participó en un torneo cuadrangular donde lo observó el entrenador Rodolfo Mena, quien dirigía a la UTEC. Luego llegó la invitación para probarse con el equipo mayor de la universidad y, con apenas 17 años, ingresó como novato. “Desde entonces no he parado”, recuerda.
Era la época en que la competencia aún se conocía como Liga Superior, antes de transformarse en la actual Liga Mayor de Baloncesto. Desde entonces, su nombre comenzó a sonar con constancia dentro del baloncesto nacional.
Portal suma seis campeonatos en la Liga Mayor de Baloncesto. El primero llegó en 2015 con Denver-FAS. Luego conquistó cuatro títulos con Santa Tecla en 2018, 2019, 2021 y 2023, y el más reciente en 2025 con Lobos.
El primero lo recuerda como parte de una época en la que el baloncesto nacional vivía un auge especial. Las canchas se llenaban en lugares como Izalco, Ahuachapán o “La Jaula” de Sonzacate. “Esa presión era algo rico para nosotros, verlas totalmente llenas era increíble”, comenta.
Tras ese primer campeonato con Denver-FAS pasó por Águila, luego de recibir una llamada de Yamil Bukele para sumarse a ese proyecto. Más adelante llegaron etapas con Quezaltepeque y Santa Tecla, antes de su más reciente paso por Lobos.
Una de las finales que más recuerda es su segundo título con Santa Tecla. Aquella serie la ganaron 3-1 ante Metapán, pero quedó marcada porque los jugadores nacionales sacaron la casta cuando varios extranjeros se lesionaron. De ese equipo menciona con especial recuerdo a los hermanos Arias y a Roberto Martínez.
El sexto campeonato, sin embargo, tuvo un sabor distinto. Portal cuenta que prácticamente ya se había retirado. “Ya no pensaba jugar esa temporada”, dice. Pero en la segunda vuelta recibió una llamada que lo hizo cambiar de parecer. “Bueno, arreglemos”, respondió con honestidad, porque el baloncesto también es trabajo, contrato y responsabilidades.
Se sumó a un grupo joven, con promedio de 24 o 25 años, algunos incluso menores de edad, y aunque reconoce que no estaba en su mejor forma física, aportó experiencia y carácter. “Un poquito de experiencia suma, y lo logramos”, afirma. Ese título fue la confirmación de que el liderazgo también se construye con los años.
El basquetbolista nacional asegura que cada uno de sus campeonatos ha tenido detrás una cuota importante de sacrificio. Con el paso de los años ha tenido que equilibrar estudio, trabajo y competencia, un esfuerzo que hoy siente recompensado.
Portal es licenciado en Administración de Empresas y, aunque actualmente no ejerce su profesión, reconoce la importancia de contar con un título universitario, uno que para él vale tanto como los seis campeonatos que ha conquistado en la Liga Mayor de Baloncesto.
“Jornadas largas, entrenamientos nocturnos, cenas tardías, planificación constante. Es durísimo estudiar, trabajar y jugar. Aquí si faltás a un entreno hay multa. Es un contrato”, explica.
Para Luis Portal, más allá del talento, lo que ha marcado su carrera ha sido la constancia. Años de sacrificio que hoy le permiten mirar atrás con satisfacción. “Orgulloso de mí mismo, porque han sido muchos años de sacrificio”, dice.
Cuando se le pregunta qué le dio el baloncesto, responde sin titubear: amistades. “Amistades increíbles. Si me pasa algo, les llamo y están ahí”, asegura.
No siente que el baloncesto le haya quitado algo irreparable. Titubea un momento y admite que quizá el tiempo, aunque asegura que de alguna manera siempre se recupera. Lo que permanece, dice, son las relaciones, las experiencias y la formación que el deporte le dejó. Para Luis el baloncesto es “un estilo de vida”.
Fuera de la cancha, Luis también ha construido su vida como padre y esposo. Su hija mayor tiene 10 años y recientemente volvió a convertirse en papá. Reconoce que equilibrar la familia con la competencia no siempre ha sido sencillo. “Es complicado. A veces quieren hacer algo y yo tengo juego y al final es un trabajo”, explica.
Esa claridad lo ha acompañado a lo largo de su carrera. Hoy, sin embargo, la balanza comienza a inclinarse más hacia su hogar. Portal ha decidido que este será su último torneo en la Liga Mayor de Baloncesto. “Es difícil pensarlo, pero ya lo estoy analizando”, confiesa.




De hecho, recientemente participó en el Campeonato Panamericano de Maxibaloncesto que se disputó en el país del 20 de febrero al 2 de marzo, donde se coronó campeón tras vencer a Brasil 53-48 en la final. Portal admite que incluso dudó si jugar ese torneo, pero finalmente decidió hacerlo y terminó levantando el título.
Portal recuerda que dos entrenadores le moldearon su carácter en la cancha y probablemente la vida: René Montalvo y Ricardo “La Tituya” Renderos, figuras de personalidad intensa que le transmitieron exigencia y responsabilidad. “Te sacan lo mejor”, afirma.
A las nuevas generaciones les deja un mensaje directo. “Entrenen. Nada es regalado, pero, sobre todo, estudien; esa es la base, porque jugar baloncesto puede ser un trabajo, pero no será para toda la vida”, comenta.
No habla desde las palabras, sino desde la experiencia de quien ha jugado finales, ha firmado contratos, ha asumido las exigencias del alto rendimiento y ahora comienza a despedirse de la competencia activa.
Luis Portal observa el crecimiento del baloncesto en la última década, el desarrollo en distintos municipios, las canchas llenas cuando llegan extranjeros, la inspiración que eso genera en los niños. Y aunque no lo diga así, sabe que su nombre ya forma parte de esa historia. “Donde llego me reconocen. Los niños me piden fotos. Es una satisfacción bien bonita”, concluye.





