El cuerpo técnico de la preselección de fútbol playa masculino realizó esta semana trabajos de fortalecimiento mental, estrategias de juego y definición, con el grupo de 18 jugadores con los que trabajará de cara al El Salvador Beach Soccer Cup 2026, que se llevará a cabo en el país del 2 al 4 de abril.
Rudis Gallo, entrenador principal del combinado nacional, aseguró que las próximas tres semanas mantendrá al mismo grupo de jugadores y definirá la nómina final en el último microciclo.
También agregó que gran parte de las prácticas en la cancha servirá para exigirle crecimiento personal a cada jugador y así encarar El Salvador Beach Soccer Cup 2026 con más precisión en lo deportivo y emocional.
“Terminamos el trabajo de carga física, así como también los entrenos en la playa, ahora estamos enfocando en lo táctico y estratégico. Un punto que no se hace con balón, pero sí en la cancha es la preparación psicológica, por eso realizamos algunos ejercicios que ayudan a reforzar la parte emocional y de carácter” indicó Gallo.
Asimismo, el entrenador aseguró que espera que algunos jugadores debuten en el evento internacional.
“Vamos a hacer debutar en este evento a varios jugadores que ya han estado en convocatorias anteriores, pero que no han podido dar el paso hacia la selección de forma oficial. Por eso estamos tratando de enfocar cada entreno en que ellos entiendan cuál es su responsabilidad y la exigencia que conlleva representar al país”, dijo el estratega.
Rogelio Rauda, jugador de Garita Palmera, de la Liga de Fútbol Playa, indicó que se mantiene positivo y con esperanzas de quedar en la nómina definitiva.
“Gracias a Dios que se me han dado las cosas en cada práctica, ya que estar en selección es un sueño para cada deportista. Me he mantenido durante los cinco microciclos, esperando sea una buena señal para estas semanas que restan de preparación”, señaló Rauda.
El atacante ahuachapaneco agregó que el nivel de los rivales a los que se enfrentarán en el certamen internacional lo toman como motivación.
“Jugar ante Brasil, que es una selección de mucho prestigio, es motivador para nosotros. También es una oportunidad de demostrar que somos una de las mejores selecciones de Centroamérica. Por esa razón es que el entrenador está presionado más en cada práctica”, comentó el jugador de Garita Palmera.








