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David Arteaga: “Un fisicoculturista es más que un cuerpo bonito y bien marcado”

En la búsqueda por un cuerpo saludable y estilizado, David Josué Arteaga inició en el mundo del culturismo a los  15 años, en un gimnasio de su querida Ciudad Arce, ubicado en el Distrito de La Libertad. Ahora, 19 años más tarde, es atleta de la Federación Salvadoreña de Fisicoculturismo (FSFC) en las modalidades Game Classic  y Físico Clásico.

Entre los resultados más relevantes de la carrera de este fisicoculturista se encuentra el primer lugar en la modalidad Game Classic en la Copa Mundial 2025, en Santa Susanna, España. Ese mismo año se adjudicó el título de Campeón Absoluto, en Games Classic del Campeonato Panamericano, en Santiago de Chile. 

Además, ganó medalla de oro en la modalidad de Fitness Coreografías en el  Panamericano de Fisicoculturismo Lima 2019. 

Para el experimentado atleta, el gusto por la buena alimentación, un cuerpo definido y una vida saludable, ha sido un camino lleno de obstáculos desde 2005, año en el que tomó la decisión de entrar a un gimnasio. Y aunque no fue fácil, la perseverancia dio sus frutos. 

“Como todo adolescente, yo deseaba verme muy bien, tener un cuerpo definido, así que iba todos los días a hacer ejercicio. En el gimnasio había una persona que nos ayudaba con indicaciones. Hacíamos lo que el entrenador nos decía;: 4 de 10, 4 de 10, un músculo por día, durante ocho años y eso no funcionó”, contó Arteaga. 

Para 2014,  Selvin Cruz se convirtió, a través de redes sociales, en una figura que inspiró a David a dar un paso importante en su carrera deportiva: viajar hasta San Salvador e inscribirse en la FSFC. 

“En redes sociales vi una historia de él (Selvin) entrenando en la federación y había cambiado bastante el cuerpo, eso me motivó y le escribí para consultarle cómo me podía entrenar en la FSFC. Un tiempo después de hablar con él, empecé a viajar hasta San Salvador y a entrenar con mi amigo, y fue entonces cuando comencé a observar cambios en mí”, explicó el atleta. 

David trabajó de la mano con el personal técnico de la federación, reforzando su deseo por lograr sus sueños, asegurando su puesto como un atleta de alto rendimiento. 

“Ya en la federación aprendí cosas nuevas, entre ellas a dividir el cuerpo, cómo trabajar el hombro, cómo trabajar la espalda, las piernas, etcétera. Al principio no exigía tanto el tren inferior porque jugaba fútbol y eso me limitaba en cada partido. A los 15 días de estar entrenando en la capital, dimos paso a la nutrición, a cambiar mis hábitos alimenticios, por lo que me contacté con un nutricionista de la federación, quien me dio una guía para comenzar con los cambios internos”, señaló el fisicoculturista. 

A pesar de estar viviendo el sueño por el que luchó durante ocho años, la experiencia cada vez era más exigente y el calendario de actividades cada vez más saturado.  

“Recuerdo que yo decía: ‘¿en dónde está el pan francés?, ¿en dónde están los frijoles?’, ya que solo consumía avena, huevo, pollo, arroz y vegetales.  La dieta de los atletas de este deporte es más que un cuerpo bonito y bien marcado. Para mí fue lo más difícil porque venimos acostumbrados a comer harina, pan, comida típica de El Salvador. Para alcanzar una fase de alto rendimiento es un proceso que para mí fue de años, tuve que despedirme de muchos alimentos”, dijo Arteaga. 

Para cuando llegó el primer título en los intramuros de la federación, la adrenalina de la competencia fue intensa, por lo que David entendió que a pesar de los altos y bajos, este deporte lo disfrutaba y quería seguir haciéndolo. 

“Como yo no tenía muchas piernas, en mi primer evento competí en la categoría de Men Físico, recuerdo que quedé en segundo lugar, nos premiaron con atún y creo que con proteína. Me gustó esa sensación de competir y más de ganar. Empecé a ser más disciplinado, a seguir el régimen de la alimentación y de entreno”, aseguró el atleta. 

Con el segundo lugar obtenido con apenas un mes de preparación, también llegó la primera lección como profesional. David aprendió que el esfuerzo hecho en el inicio de su carrera no era suficiente para ser el mejor en su categoría y modalidad. 

“Mi primer Campeonato Nacional fue en 2014, año en el que estuve en aproximadamente cuatro eventos más, no pude ganar un solo título. Así que tomé la decisión de prepararme durante un año, sin subirme a un escenario, con la meta de ganar al siguiente y así fue. Gracias a Dios, en 2016, en el Campeonato Nacional Absoluto, la última competencia que hace la federación en el año, obtuve el resultado que esperaba: campeón en Físico Clásico +171 centímetros”, afirmó el atleta originario de Ciudad Arce.

A pesar de ganar en los eventos nacionales, David decidió que era el momento para subir la exigencia; las competencias internacionales eran el próximo paso. 

“Otro de los retos que se me presentó fue estar en eventos internacionales, salir del país no era algo que me llamaba la atención a comparación de otros atletas. No tener control de a dónde ir y cómo desenvolverme con naturalidad me provocaba incomodidad. A pesar de los miedos, en 2016 viajé al Campeonato Centroamericano en Costa Rica, en donde gané el segundo lugar en la modalidad Físico Clásico +171 centímetros; fue algo sorprendente”, comentó Arteaga. 

El tiempo comenzó a colocar a David en una posición de privilegio, siendo uno de los mejores atletas de la federación, un impulso que se vio interrumpido por la pandemia del Covid-19, circunstancia que lo alejó más tiempo de lo esperado de los escenarios deportivos. 

“Con la pandemia cerraron todo y yo me quedé sin trabajo, me frustré, no quería hacer ejercicio, no quería hacer dieta, se me vino todo encima. Me había desanimado a competir otra vez. De la federación me acuerdo que nos dieron un paquete de alimentos, pero por la distancia para mi era complicado ir a traerlo. Tenía la necesidad de trabajar para tener ingresos económicos”, dijo el atleta.

Tres años después de la pandemia, David regresó a las competencias inspirado por su novia, Alejandra Gálvez, además de su deseo por regresar a practicar el deporte que tanto le apasiona. 

“Mi regreso a los entrenamientos en 2023 se dio luego de una broma de mi novia, vio una foto mía en competencia y me pregunto si era yo, le dije que sí, pero no me creyó, así que le aseguré que volvería a los entrenamientos y le demostraría que era la misma persona de la foto y fue así”, dijo Arteaga. 

Con el reto que le puso sobre la mesa su novia, la búsqueda por regresar al fisicoculturismo lo llevó de nuevo a la federación, en donde encontró el respaldo de Ricardo Anaya, ex director técnico, y Fabricio Hernández, presidente de la FSFC.

“Volví otra vez a buscar ayuda en la federación y gracias a Dios siempre me han apoyado. En ese momento, Ricardo y Fabricio me animaron a retomar las prácticas. Desde ese momento, mi vida ha vuelto a sentir la adrenalina de las competencias y la exigencia previa”, expresó.

Ese año compitió de nuevo y su regreso a los escenario le supo a gloria.  Estuvo en eventos regionales y nacionales, obteniendo un segundo puesto en Culturismo 75 kilogramos y primero en Físico Clásico, así como el título del Campeonato Nacional Absoluto.

Publicado el 05-03-2026.