Luego de concluir la participación de Barra de Santiago en la World Winners Cup 2026, el director técnico Homer Velásquez realizó un balance autocrítico, analítico y propositivo sobre el desempeño del conjunto femenino y las lecciones que dejó el certamen de clubes más exigente del planeta.
Pese a la eliminación en la fase de grupos, el estratega destacó pasajes de alto nivel competitivo, como el duelo ante Melilla de España, número uno del ranking mundial. Sin embargo, enfatizó que para competir de tú a tú contra las potencias internacionales es urgente transformar de raíz la preparación del fútbol playa salvadoreño.



“Traíamos la base de lo mejor que tenemos en El Salvador y sabemos que no es suficiente solo con eso. Hay que ver y analizar en qué estamos fallando, qué hay que mejorar y trabajar. Nos ha servido para aprender muchísimo”, aseveró Velásquez.
El técnico salvadoreño, con cuatro años consecutivos de experiencia en competiciones internacionales, enfatizó que la edición 2026 ha sido la de mayor nivel técnico y físico que le ha tocado presenciar, en la que incluso planteles acostumbrados a disputar finales quedaron eliminados en primera ronda.
Entre las principales limitantes identificadas durante la competencia figura el clima, con temperaturas bajas durante las jornadas nocturnas, y la falta de rodaje internacional fuera lo que define como la zona de confort.
“El frío mata al atleta salvadoreño, no solo en fútbol playa sino en cualquier otra disciplina. Para eso debemos aclimatar al jugador haciéndolo venir a competir a zonas de Europa para que se adapte a estos escenarios”, explicó.
Para Velásquez, las lecciones aprendidas en Turquía deben convertirse en un plan de acción concreto para elevar el nivel de la Liga de Fútbol Playa y de los combinados nacionales en El Salvador:
“No sabemos todavía jugar la modalidad de fútbol playa. Jugamos un estilo que nos ha llevado al fracaso y no podemos ganar. Significa que estamos haciendo las cosas mal; tenemos que aprender a jugar para poder llegar a la élite mundial y perder el desorden táctico”, dijo de forma contundente.
A pesar de los desaciertos tácticos y logísticos analizados, el estratega reconoció el esfuerzo físico de las jugadoras y reafirmó el compromiso de Barra de Santiago como vitrina y semillero para la selección nacional.
“Nosotros siempre traemos a las jugadoras de la selección para darles este fogueo. Al final, el ganador de todo esto es la selección nacional, que es el corazón y el alma de nuestro país. Invito a entrenadores, jugadores, dirigentes y medios a que trabajemos de verdad, de corazón y unidos para dar el salto de calidad y ser respetados en Europa o en cualquier parte del mundo”, concluyó Velásquez.





