Alisson Esmeralda Rivas Baños, residente en Santiago Nonualco, La Paz, cambió su sueño de ser militar por el anhelo de convertirse en futbolista profesional. Ahora, una de sus metas es representar a El Salvador en competencias internacionales.
El sueño de Alisson de ser jugadora se mantiene firme con la participación en la Liga Femenina de Fútbol de la Primera División y la Liga de Fútbol Playa Copa INDES 2026.
“El fútbol lo es todo para mí y yo prefiero dejar de comer por irme a jugar. Me gusta bastante”, es la conclusión de Alisson Rivas después de más de una década de vivir las emociones de pegarle al balón en las diferentes canchas y sedes del país.
Antes de consolidarse como futbolista, Alisson reveló que su anhelo era ser parte de la milicia, meta que se fue disipando con cada entrenamiento, con cada partido, con los goles y las diferentes alegrías que brinda este deporte de conjunto.






“Mi padres no estuvieron de acuerdo, mi madre me dijo que no. Yo siempre he admirado a los policías y militares, entonces me llamó la atención y mi idea era ser militar, pero ella habló conmigo”, explicó la atleta.
En esta etapa de su vida, la jugadora cursaba el bachillerato en el Instituto Nacional José Ingenieros, en Santiago Nonualco, pero al final triunfó el anhelo de ser futbolista.
“Le preguntamos y nos dijo que ella quería ir a la Escuela Militar, pero yo sentía que los tiempos no estaban para eso. Le dijimos que lo pensara bien y cambió de parecer”, explicó doña Jessica Baños., madre de la jugadora.
Ahora, Alisson es una de las jugadoras residentes en Santiago Nonualco que se ha proyectado a nivel nacional y los Rivas Baños son reconocidos como una familia dedicada al fútbol.
Entre canchas y la universidad
En el balompié modalidad 11, Alisson juega como defensa central, al igual que su padre Noel Rivas, ex jugador de segunda y tercera división, con quien comparte la pasión por este deporte.
La deportista confirma que hoy hasta su madre se les sumó como futbolista amateur y da sus primeros pasos en el fútbol su hermano menor, de apenas 4 años.
“Mi idea no era jugar fútbol, pero en la escuelita de Santiago Nonualco iniciaron los intramuros, Yo les dije a mis compañeras que conformamos un equipo y ellas me apoyaron. Después la gente le decía a mis padres que me llevaran a la escuelita porque jugaba bien, aunque estaba gordita”, relató Alisson, sobre sus inicios en el balompié.
Entonces Rivas tenía 8 años y otros anhelos, sin embargo, el sueño de ser futbolista tomó impulso tras su paso por la Liga Atlética Policial, donde logró un bicampeonato con el equipo de La Paz.
Alisson también es parte del plantel de San Marcelino en la Liga de Fútbol Playa 2026, equipo que ya logró superar la primera fase al clasificar en cuarto lugar con 12 puntos.
Otro momento importante en la trayectoria deportiva de Alisson Esmeralda fue su participación en el Programa LaLiga, Valores y Oportunidad del Instituto Nacional de los Deportes de El Salvador (INDES).
“Estaba en tercer nivel de la escuelita de La Paz, entonces el profesor Julio Cuéllar hizo el papeleo y fue una experiencia bonita, porque en 2019 fui parte del Campus. Fue un período maravilloso y me ayudó a formarme como jugadora”, destacó.
Antes de cumplir los 15 años, Rivas ya era pretendida por Platense, pero debió esperar un año más para abrir expediente con el equipo gallo, donde finalmente jugó varios torneos en la Liga Femenina de la Primera División.
“Fue una experiencia muy bonita, porque fue mi primer torneo en una liga profesional y me sentí orgullosa de ver hasta dónde había llegado ya que mi intención no era jugar”, enfatizó.
De Platense pasó a ser jugadora de Zacatecoluca, conjunto con el que jugó el Clausura 2026.
La oportunidad de jugar fútbol playa llegó por una invitación de sus amigas Sandra Tamacas, Yaritza Durán y Keiry Ramos, jugadoras con buen recorrido en esta modalidad.
“Yo les decía a ellas que no porque no era lo mismo el fútbol 11 que el de playa. No me sentía tan adaptada, pero no lo hice tan mal, entonces el entrenador me pidió los documentos para jugar con ellos. Comencé con San Marcelino en la Américas Winners Cup y fue bonito, le pusimos ganas y fue mi primer torneo”, relató.
Un torneo antes, San Marcelino había levantado el título de campeón de la Liga de Fútbol Playa 2023 en la rama femenina tras vencer 3-2 a Barra de Santiago.
“En fútbol 11 y fútbol de playa, la disciplina y perseverancia es fundamental, hasta tuve la capitanía en el equipo. La Liga de Playa nos ayudó bastante a todos los atletas, es un sano esparcimiento y muchos están felices porque los fines de semana son de diversión”, consideró.
En fútbol playa la jugadora residente en San Juan Nonualco, La Paz, ya fue convocada por el entrenador Elías Ramírez para varios microciclos de trabajo.
“Fui llamada en 2025 y a principios de 2026, se siente el cambio y en preselección te exigen más, pero esto te ayuda a demostrar el coraje porque estás una semana sin ver a tu familia”, explicó.
Después de ser parte de varios microciclos, ahora el reto para Alisson Rivas es ser seleccionada nacional.
“Se puede lograr y en un periodo no muy lejano, pero hay que seguir trabajando y luchando por los sueños. En fútbol 11 mi reto es ganar un campeonato en Primera División”, dijo la futbolista de 19 años, quien juega como cierre en la modalidad sobre arena.
Alisson también invierte tiempo y esfuerzo en culminar su carrera de Ciencias Aplicadas al Deporte en la Universidad de El Salvador (UES).
“Llevo dos años en la licenciatura y es por mi amor por el deporte. Sigo jugando y estudiando”, dijo Alisson, quien cumple sus actividades académicas por la mañana y entrena por las tardes en ambas modalidades.
“Disfruto las dos disciplinas, aunque tengo más tiempo jugando fútbol 11, pero ya me adapté al fútbol playa. Mis padres me han apoyado desde que inicié a jugar y lo único que me dicen es que no descuide el estudio”, enfatizó la deportista de 19 años.
En Santiago Nonualco, los Rivas Baños son una de las familias muy apasionadas por el fútbol y suelen viajar a los diferentes estadios de fútbol o sedes de fútbol playa para apoyar a su hija.
“Estoy agradecida con Dios porque él es quien le da el talento y nosotros como padres le hemos ayudado. Desde pequeña la llevaba a los partidos de su padre. Nos sentimos orgullosos porque ha venido escalando a su corta edad. Ella tiene el talento y las ganas para salir adelante”, agregó doña Jessica Baños.





