Diego Ensley, espadista de 15 años y que en su sangre corre ADN estadounidense y peruano, participó en la Copa del Mundo Espada Junior 2023 que se desarrolló en El Salvador del 3 al 5 de noviembre y que fue organizada por la Federación Salvadoreña de Esgrima (FSE).
Ensley, que representa a Perú y de aspecto serio, tez blanca y cabello rubio, dejó de lado su espada para hablar un poco de lo que significa para él ser atleta de alto rendimiento en este deporte. Ensley practica esta disciplina desde los 9 años solo con el brazo izquierdo, ya que desde su nacimiento carece de su antebrazo derecho.


“Me gusta la esgrima porque considero que es un deporte completo, ya que me ha enseñado disciplina; además, tengo que rendir en lo físico y lo mental y también preparar mucho el esquema táctico, entonces me resulta muy competitivo. El combatir con un solo brazo no me impide practicarlo, de hecho, ya me acostumbré, he aprendido a sobrellevarlo”, relató el esgrimista.
El atleta se vio muy emocionado durante la competencia, pues comentó que fue su primera vez en una Copa del Mundo de Espada Junior y la experiencia que ganó en el evento lo llenó de mucha satisfacción. En el tablero individual, Ensley terminó en el décimo lugar de 46 participantes, mientras que por equipos logró avanzar hasta cuartos de final.
“Estoy muy emocionado con los resultados que obtuve en ambas pruebas porque es la primera vez que compito en una Copa del Mundo de Espada Junior; en 2018 participé en una, pero fue en florete, ya lo he practicado también, pero prefiero espada, en esa arma estoy enfocado porque es lo que más me gusta”, comentó Ensley.
Diego considera que es una ventaja ser esgrimista zurdo, ya que la mayoría son diestros. El espadachín reconoce que sus fortalezas son la técnica, la fuerza, la mentalidad y la estatura, cualidades que considera lo hacen destacar aún más en este deporte de contacto.
“Usar solo la fuerza no sirve casi nunca. He competido contra rivales con mucha fuerza, pero con poca técnica y no he sentido un gran nivel. Además, hay menos esgrimistas zurdos que diestros, entonces se les hace más difícil un rival que compite con el brazo cambiado”, comentó el esgrimista de 1.89 metros.
El atleta destacó el nivel de los competidores a los que se enfrentó, pero también le dio el visto bueno a la organización de la Copa del Mundo de Espada en la que El Salvador fue sede y destacó la calidez de su gente.
“Este evento fue de primer nivel, me causó muy buenas sensaciones, sobre todo porque la gente aquí es muy amable. Me gustaría decirles a todos los apasionados por el deporte que sean perseverantes, que practiquen, es un camino largo, pero al final los llenará de muchas satisfacciones”, finalizó Ensley.


