Es un miércoles de julio por la mañana, la alarma suena justo a las 4:00 a.m. Al apagarla, el celular notifica que el pronóstico del clima apunta una máxima de 31° C y una mínima de 22 en la ciudad de San Salvador. El sol aún no sale, pero estamos ansiosos por descubrir las actividades que pueden realizar los más de 5 mil atletas instalados en la Villa Centroamericana y del Caribe.
Al salir del edificio e iniciar una caminata por las amplias instalaciones, apreciamos que el entrenamiento matutino activa las energías de los atletas y puntualiza el inicio de un día lleno de actividades competitivas y lúdicas preparadas para ellos con una anticipada programación. Los edificios donde residen están identificados con nombres de lugares turísticos salvadoreños, por ello, encontramos residentes en El Pital, El Imposible, Izalco, Apaneca, Jiquilisco, Chaparrastique y Costa del Sol, entre otros.







Cuando ya el sol ilumina el cielo y despierta al resto de atletas que descansaban, los pasillos entre residenciales y calles se muestran concurridos, poblados por deportistas que se dirigen a un sitio en común: el sobresaliente comedor, ubicado al norte de la villa, a un costado del Coliseo.
El desayuno buffet los espera con las bandejas listas para escoger la comida de su preferencia entre un menú tradicional, internacional o americano. El comedor brinda servicio a los atletas desde las 5:00 a.m. hasta la 1:00 de la madrugada, todos los días.
El intercambio de saludos y sonrisas abundan al salir del comedor y los atletas se dispersan en la Villa para ocuparse de sus tareas personales. Algunos se quedan compartiendo fuera del comedor, otros se desplazan sin prisa hacia su edificio, mientras un buen número apresura el paso para abordar el transporte y llegar más rápido a su lugar de destino.
No está de más hacer una pausa para recalcar un innovador detalle de desplazamiento, pues hay transporte interno habilitado de extremo a extremo de la Villa, coaster y microbuses identificados que funcionan las 24 horas del día, basta con hacerle parada de la manera tradicional salvadoreña, alzando la mano mientras se acerca y diciendo el destino al que se dirige. Es un buen momento también para interactuar con otros atletas que se suben en los diferentes puntos o simplemente para tomar un respiro y pensar en la siguiente actividad a realizar.








A esta hora de la mañana, no podemos dejar pasar la importante misión de ir a la lavandería y dejar depositadas las prendas deportivas para que estén relucientes para la próxima competición o entreno. Si nos dirigimos al departamento de lavandería, ubicado al noreste de la residencia, nos damos cuenta de la eficiencia que tienen con el equipo que atiende a los atletas, ya que pueden optar por dejar sus prendas y recogerlas por la tarde o hasta el día siguiente.
En la misma dirección encontramos el área de las clínicas deportivas, disponible para los atletas a toda hora del día, con un grupo de médicos que está preparado para atender cualquier emergencia que surja.
Algunos atletas deciden descansar y pasar dentro de la habitación, otros aprovechan el tiempo para realizar videollamadas con sus familiares y amigos y mostrarles las instalaciones de la Villa. Son las 12:00 p.m. y sin necesidad de observar el reloj lo dedujimos por el simple hecho de ver a los atletas dirigiéndose en grupos hacia el comedor de la Villa para almorzar y compartir con otros deportistas. El ingreso a esta área es exclusivo para ellos, quienes pasan por el respectivo control que está a cargo de un grupo de voluntarios en la entrada.
Acá encontramos otro variado menú donde escoger y comer, según el gusto o necesidad alimenticia. A esta hora, la mayoría tomó su respectivo baño y anda las energías al 100, se visualiza en los saludos y gestos al intercambiar miradas con las personas de tu alrededor.








A toda hora los atletas pueden lucir lo más cómodos y relajados como les sea posible, sandalias, shorts y la camiseta de su país, es el atuendo más utilizado por los deportistas dentro de la Villa.
Después del almuerzo, un café no le cae mal a nadie. La cafetería móvil “El Cherito” y “La Cafetera” complacen a los atletas y voluntarios con café gratis a cualquier hora del día, basta con hacer la fila para disfrutar del sabor del café salvadoreño, mientras deciden la próxima actividad a realizar para despejar su mente de las competencias diarias.
Claro, porque hay un abanico de opciones disponibles para invertir el tiempo libre de una manera peculiar y divertida. Pensándolo bien, no todos los días encontramos a una persona ofreciendo caricaturas gratis en el centro de una plaza, cerca de los edificios de residencia, nada mal para vernos de una manera diferente. Mientras esperamos la caricatura, vemos que a un costado están impartiendo un taller de cerámica; si nunca han tenido la oportunidad de crear un artículo de barro con sus propias manos, han llegado al lugar ideal para aprender: 20 minutos de dedicación y concentración son suficientes para crear arte en cerámica.
Para relajar hombros, espalda y piernas por estar sentados en esta actividad, dos chicas con mucho entusiasmo están listas con un parlante reproduciendo cumbias salvadoreñas o el género que el atleta prefiera para bailar y disfrutar con sus compañeros de un momento ameno, sano y con sabor, pues al ritmo de la música las caderas se lucen en las arterias más transcurridas de la Villa, actividad que ha estado disponible todos los días.
El tiempo se nos ha pasado volando, entre tanta diversión son ya las 4:00 p.m., ha disminuido la temperatura, por lo tanto, el calor es más soportable que hace un rato y el apetito se abre para degustar algo diferente. Nos fuimos a la Zona Internacional, donde se brindan servicios y productos de todo tipo, como comida rápida, antojitos, café, postres, golosinas y más.
También puede ser el momento oportuno para acercarnos a la tienda oficial de los Juegos Centroamericanos y del Caribe, en ella se cuenta con una variedad de artículos personales para escoger, desde llaveros, gorras, botellas, camisas, toallas, hasta los más solicitados por los atletas, las mascotas oficiales de San Salvador 2023, Maqui y Volco.
Después de comer algo, es buen momento para apreciar el arte del dibujo y pintura plasmado en una exposición dentro de la Pinacoteca, ubicada frente a la Zona Internacional, y para seguir deleitándonos la vista, podemos dirigirnos hacia un costado, justo al cine teatro de la villa, en donde encontramos una maravillosa exposición sobre los mejores postales de los Juegos Centroamericanos y del Caribe San Salvador 2002. Hemos invertido tiempo de calidad al aprender más sobre estas exposiciones y sobre el arte en general.



Hay actividades que también se pueden desarrollar dentro de la Villa sin estar en programación, por ejemplo, el famoso intercambio de pines. Los atletas aprovechan la oportunidad de coleccionar recuerdos de los países participantes ofreciendo el pin de su país e intercambiando según sus gustos.
Esta es una de las actividades más interesantes porque aún sin saber inglés, francés u otro idioma, la búsqueda y el sentimiento por obtener un pin se refleja a través de la comunicación por señas entre atletas o voluntarios.
Ya está oscureciendo, la puesta del sol podemos apreciarla desde la ventana de la habitación o cualquier rincón de la Villa, uno de ellos es la tan apreciada zona de entretenimiento, que cuenta con diferentes videojuegos, un billar, tenis de mesa y una zona de descanso. Sin duda, de las áreas más acogedoras de la residencia, una excelente opción para dejar a un lado el estrés a causa de las competencias.
Muy divertido y todo, pero el hambre nos notifica que ya es hora de cenar y nos hace dirigirnos nuevamente al comedor, claro, ya son las 8:00 p.m., la hora justa para volver a deleitar el paladar con el variado menú de la cena.
Al salir del polideportivo y trasladarnos a las cercanías de la zona internacional, aún podemos encontrar actividades culturales, pues el escenario derrocha talento de salvadoreños, con puntos artísticos que muestran la cultura de nuestro país, diferentes artistas invitados para deleitar con variados géneros musicales o algo más tranquilo como una presentación de marimba, ideal para cerrar nuestro ocupado día.
Son noches lluviosas en la capital, lo que permite un agradable descanso para recuperar energías después de un productivo día dentro de la Villa. Mañana les espera una rutina de competencia probablemente o para ver desde las butacas a los colegas deportistas, de cualquier forma, será otro día más de calidad dentro de la Villa Centroamericana y del Caribe San Salvador 2023.