Tras nueve años de esfuerzo y sacrificio, doña Gloria Rivera, madre Milton Lemus, un joven de 17 años quien nació con microcefalia y epilepsia (PCI), está viendo la evolución que ha tenido su hijo gracias a la equinoterapia.




Milton es uno de los más de 50 pacientes que forman parte del Programa Nacional de Equinoterapia “Anabel Tinoco de Meza”, que ejecuta la Federación Salvadoreña de Ecuestres (Fesades) con el apoyo del Instituto Nacional de los Deportes de El Salvador (INDES).
“Mi hijo nació con un diagnóstico PCI, por lo que las terapias le han ayudado a ser una persona más activa y hasta cierto punto independiente. Ha logrado poner atención a las cosas que le suceden a él. En el control de tronco, por ejemplo, si se va de lado se levanta, y en el caballo, si siente que se cae, se acomoda y está más erguido de su espalda”, comentó Gloria.
Asimismo, la madre de Milton expresó que, para ella y su familia, formar parte del programa les permite vivir momentos de aprendizaje, así como de comprensión y aceptación. Lemus, en cada jornada, recibe fisioterapia y equinoterapia.



Por su parte, Blanca Pérez, terapista y encargada de la equinoterapia, explicó cuál es el proceso que deben seguir las personas interesadas en incluir a un familiar en este programa.
“Para poder recibir nuevos pacientes, se pide una referencia médica, luego se le realiza una evaluación para determinar en qué área trabajará, algunos reciben fisioterapia y equinoterapia en la misma jornada y otros pueden venir de una vez a predeportivo. Como terapista puedo decir que me alegra ser parte de la mejora de salud de muchas personas con discapacidad intelectual”, manifestó Perez.
El programa es ejecutado por personal de la Fesades y capacitado por la Fundación San Andrés.
Las jornadas están programadas para iniciar a las 8:00 de la mañana y finalizar a las 12:00 del mediodía, de lunes a viernes, en el Complejo Ecuestre San Andrés.
El programa cuenta con cuatro áreas para la atención especial de cada persona, una de ellas es la fisioterapia, que se encarga de mejorar los movimientos muscular y esquelético de los participantes.
De igual manera está la equinoterapia, que cuenta con dos escalas, la primera es la monta gemela, que consiste en la técnica en donde el terapeuta se sienta atrás del paciente para proveer apoyo y alinearlo durante la monta.
En esa línea, y con un grado mayor dificultad está la equinoterapia asistida, esta le permite mejorar la coordinación, el equilibrio, el desarrollo muscular, la autoestima y el desarrollo emocional del paciente, siempre con el apoyo de terapeuta que lo guía a la par del equino.
Mientras que para los más avanzados está la predeportiva, que consiste en dejar que el jinete pueda cabalgar solo, siempre con asesoría e indicaciones del profesional.