Acompañado de un balón de fútbol desde los seis años de edad es como vivió su infancia y adolescencia Gustavo Laínez, integrante del equipo San Salvador FC de la Liga Nacional de Fútbol (LNF).
La perseverancia y el deseo por convertirse en un futbolista profesional han llevado a Gustavo a ser uno de los cuatro becados del Instituto Nacional de los Deportes de El Salvador (INDES) para entrenar por 11 meses en el Centro de Alto Rendimiento de Bsports, en Portugal.



Laínez es el primogénito de María Pineda y el hermano mayor de Alison Hilario, quienes desde el instante en el que supieron de su incorporación al equipo capitalino lo han apoyarlo en cada partido que disputó en la primera edición de la LNF, que organizó el INDES el año pasado.
Para el jugador, oriundo del municipio de Apopa, competir en la LNF tuvo como primer objetivo abrir una ventana que le permitiera mostrar su talento y lograr una oportunidad en algún equipo de las ligas profesionales. Ahora, este propósito tendrá que esperar, ya que comenzará a cumplir otro sueño que ha tenido desde su infancia.
“Al escuchar mi nombre como uno de los cuatro seleccionados para ir a entrenar al Centro de Alto Rendimiento de Bsports, en Portugal, recordé lo que le había dicho a mi madre (María Pineda) desde que era pequeño, que era jugar en Europa y gracias a Dios voy a viajar al viejo continente. Este es un objetivo que cumpliré gracias al apoyo del INDES y la Alcaldía de San Salvador”, manifestó.
Gustavo dice que la primera persona con la que compartió la noticia fue con su mamá, quien le animó en todo momento para participar de las visorias.
El volante de San Salvador viajará este viernes junto a tres jóvenes más al país luso, en donde vivirá una de las mejores experiencias de su carrera deportiva.




Pero la historia del mayor de los hijos de la familia Laínez con el fútbol comenzó a los seis años, edad en la que disfrutaba de jugar a la pelota con sus amigos del pasaje, época en la que soñaba con formar parte de un equipo de España.
“Desde que tengo uso de razón me recuerdo jugando al fútbol, en el pasaje me gustaba jugar pelota con mis amigos, este es el deporte que he practicado toda mi vida y en cada aventura que he iniciado junto a un balón, mi madre y mi abuela (Dina Vásquez) me han respaldado. Ellas y mi hermana son mi mayor inspiración, aunque sé que ahora las dejaré solas por casi un año, pero saben que voy a vivir un sueño que siempre tuve”, expresó Laínez.
En ese sentido, el jugador aseguró que luchará por convertirse en un profesional, no solo para satisfacer sus metas de vida, sino también para apoyar a su familia.
“Quiero jugar en un equipo que me pague bien, no solo amo el fútbol, sino que también quiero ayudar a mi familia económicamente. Mi madre y mi abuela me han dado todo y quiero retribuirles su esfuerzo y dedicación que han tenido conmigo y mi hermana”, reflexionó el volante apopense.


Por su parte, María Pineda manifestó sentirse alegre y sorprendida por el trabajo que está realizando el INDES en beneficio de los jóvenes que aman practicar el deporte en el país.
“Nunca me imaginé que mi Gustavo iba contar con esta oportunidad cuando empezó a jugar en el equipo de San Salvador, nos pareció conveniente para el desarrollo como futbolista. Pero al ver la convocatoria publicada por el presidente de INDES, Yamil Bukele, el año pasado sobre las visorias para entrenar en Portugal, me emocioné y me di cuenta que el apoyo para los atletas es real”, aseguró Pineda.
En esa línea, Pineda aprovechó para agradecer al INDES por la oportunidad que su hijo está obteniendo y con un nudo en la garganta, manifestó que está feliz por la aventura que comenzará a vivir su primogénito.
“Ha valido la pena todo el esfuerzo que ha hecho mi hijo, siempre que me contaba de alguna convocatoria para integrar algún equipo de fútbol, yo le decía que fuera a probar, confiamos en su talento como futbolista y ahora vemos el fruto de su perseverancia. Aprovechó las puertas que ha abierto INDES, institución a la que le agradecemos por luchar por el futuro de los jóvenes salvadoreños”, reconoció María.
La madre de Gustavo recordó el momento en el que su hijo comenzó el camino en la LNF, instante en el que iniciaría la aventura para la familia Laínez.
“Cuando empecé a escuchar sobre la liga, él me comentaba que estaba participando de las visorias en la alcaldía, yo siempre le apoyé, recordándole que fuera a disfrutar y a demostrar su talento, que el resto quedaba en manos de Dios. Como familia comenzamos la aventura de ir a la mayor cantidad de partidos, en el estadio que fuera. Acá en el pasaje organizamos una barra que nos acompañaba a donde fuera, ahora él continuará su aventura en una nueva cancha internacional, pero siempre le estaremos apoyando”, agregó María.