A fuerza de puños y patadas, los hermanos Ángel Emilio y Óscar René Granados Herrera se han abierto paso como figuras emergentes del karate salvadoreño y se han convertido en los referentes del Dojo Matsukaze de San Miguel.
Bajo la enseñanza del maestro William Aparicio y los sabios consejos de su madre, Laura Herrera, los hermanos Granados Herrera también se han consolidado como un orgullo deportivo migueleño, ya que sus buenos resultados los han proyectado tanto a nivel nacional como internacional.
Con 15 años de edad, Ángel Emilio compite en la categoría -52 kilogramos, ya es seleccionado nacional juvenil y, gracias a sus logros en el karate, forma parte de los atletas beneficiarios del Programa Esfuerzo y Gloria del Instituto Nacional de los Deportes (INDES).




“Esto implica mucha responsabilidad y esforzarme más en los entrenamientos y en los estudios. Sé que tengo que poner más de mí“, comentó Ángel, quien entrena desde las 2:00 de la tarde hasta las 7:00 de la noche y estudia octavo grado en el Liceo San MIguel.
Emilio ingresó al Programa Esfuerzo y Gloria luego de su medalla de oro en kata del Campeonato Centroamericano del Caribe San Salvador 2021 y bronce en una competencia similar en Colombia.
El menor de los Granados Herrera también ocupa la casilla número 35 en kata 14-15 años y 120 en kumite -52 kilogramos cadete del Ranking Mundial de Karate.
“Unos de mis objetivos es ganar medalla en Juegos Panamericanos y una medalla mundial”, dijo con mucha convicción Ángel Emilio.
Por su parte, Óscar René, quien compite en la categoría -60 kilogramos y tiene 18 años, ya es uno de los seleccionados nacionales mayores y entre sus logros recientes destaca situarse en la casilla número 42 en kata y 33 en kumite U21 del Ranking Mundial de Karate.
“Practico karate desde los 7 años, para mí es un estilo de vida que nos ayuda en muchos aspectos de la vida como los valores, la disciplina y nos ayuda a esforzarnos bastante cada día”, dijo el atleta.
Entre su palmarés también está la Medalla al Mérito Capitán de Lanceros Luis de Moscoso, máximo galardón que entrega la Alcaldía de San Miguel y que recibió en el 2018 tras ganar la medalla de oro en kata del Codicader 2017, en Honduras.




Otras medallas importantes de Óscar son: oro en kata por equipo y plata en kumite individual del Campeonato Centroamericano y del Caribe San Salvador 2021. También suma diferentes medallas nacionales e internacionales.
“Entre mis metas están ir a un Mundial de karate y primero Dios quedar en los primeros tres lugares, sé que se puede lograr trabajando y esforzándose mucho”, comentó Óscar René, quien pretende estudiar licenciatura en educación física.
Por su parte, Laura Herrera también comparte el sueño mundialista de sus hijos. “Hay carrera por delante y yo sé que ellos van a lograr una medalla panamericana y en el nombre de Dios participar y llegar a ser campeones mundiales. La base de todo es la disciplina y uno de nuestros criterios es el esfuerzo y constancia”, dijo.
Los karatecas también destacan que con la gestión del presidente ad honórem del INDES, Yamil Bukele, el deporte salvadoreño vive una mejor etapa y los atletas ahora tienen mejores oportunidades.
“Agradecer al presidente Nayib Bukele y al presidente del INDES, Yamil Bukele, por el esfuerzo que está haciendo por el deporte, en décadas y diferentes presidentes que han pasado nunca habían tenido tanto apoyo como lo tenemos hoy en día”, comentó el maestro William Aparicio.
PASIÓN POR EL KARATE
En el Dojo Matsukaze, Laura Herrera, cinturón negro segundo Dan, y el maestro William Aparicio, cinturón negro segundo Dan en karate y kobudo, están a cargo de la enseñanza deportiva de Ángel Emilio y Óscar René, además de darles la respectiva orientación en otros aspectos de la vida.
“Gracias a Dios todos hacemos karate, es nuestra vida y llevan más de una década practicando karate y bendito sea Dios seguimos en pie a pesar de todas las adversidades y tormentas que la vida puede traer en el camino”, dijo Aparicio.




El Dojo Matsukaze fue fundado en el 2017 y es el sitio perfecto donde Óscar René y Ángel Emilio también dan sus primeros pasos como entrenadores junto al maestro William Aparicio.
“Desde pequeños dan clases a la par mía y a la par de la sensei Laura, ahora ellos han tomado parte de la batuta del Dojo, tienen un horario específico y ya no intervengo mucho en el trabajo de ellos. Emilio estudia por la mañana y por las tardes me acompaña a dar clases de karate en las escuelas de karate de Chinameca y La Unión”, explicó Aparicio.
Cada viernes y sábado, viajan desde San Miguel a San Salvador para incorporarse a los entrenamientos con la selección nacional de karate en la Villa Centroamericana en Ayutuxtepeque.
“Los viernes nos toca madrugar para los entrenamientos con la selección en San Salvador, tenemos que estar a las 6:15 de la mañana y nos levantamos a la 1:00 para irnos a las 2:00 o 2:30 a.m. Regresamos el sábado por la tarde después del último entreno”, explicó Óscar.
El maestro William Aparicio reiteró que cada esfuerzo ha valido la pena. “Implica un esfuerzo y sacrificio porque hay que estar todos los fines de semana en San Salvador, ponemos como prioridad lo que más queremos y damos las gracias al licenciado Oswalds Mata, presidente de la Federación Salvadoreña de Karate, por el apoyo que nos dan día con día. Todo lo que hemos logrado no ha sido solo de nosotros sino que ha sido un apoyo fundamental del INDES y la federación”, agregó.