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El PROADI volvió a incentivar a Ricardo

Con la llegada del sol comienza el día de Ricardo Alfredo Moreno, quien junto a su madre, Rosa Dina Ruano, se prepara desde muy temprano para irse a trabajar al mercado  municipal de Ahuachapán y por la tarde participar de la jornada deportiva que le brinda el Programa de Academias Deportivas Inclusivas (PROADI).

Ricardo es el hermano mellizo de Dalila Moreno, ambos de 32 años de edad. Crecieron juntos visitando día a día el mercado, en donde su madre tiene su negocio. Dalila, quien ya cuenta con una familia, se dedica a la venta de jugos naturales, mientras que su hermano  apoya en la entrega de granos básicos a don David González, amigo de la familia y quien también tiene un puesto en el mercado.

Ricardo, con Síndrome de Down, se integró al PROADI gracias a la invitación hecha por Wendy Caishpal, una defensora de los derechos de las personas con discapacidad, y quien siempre estuvo atenta a incorporarlo a cada programa o actividad en la que él pudiese sumarse. 

“Wendy nos había involucrado en un programa de modelaje, en el que participó y disfrutó mucho, años después nos dijo que había otro programa pero deportivo, y la verdad es que desde la primera clase en la que estuve, me puse contenta de verlo correr y socializar con sus compañeros”, manifestó Rosa. 

Participar en cada jornada deportiva le ha permitido a Ricardo volver a sentir la adrenalina que provoca competir y realizar actividad física, por lo que incorporarse a PROADI ha sido una buena decisión, ya que no era una persona muy sociable, a pesar de contar con la experiencia de competir en Olimpiadas Especiales por varios años.

“Él ha mejorado su calidad de vida. Con la incorporación al PROADI está más activo y le gusta, que es lo que más nos importa. Algo que hay que resaltar es que se ha reencontrado con compañeros que tuvo cuando participó en Olimpiadas Especiales. Al principio me decepcioné porque pensé que no quería participar y me dio una gran sorpresa al verlo correr y volver a ser una persona competitiva”, manifestó Ruano. 

Incluso, doña Rosa contó que el día de la inauguración de la academia bailó y jugó junto a su hijo y fue algo especial para ella, ya que lo volvió a ver sonreír en una actividad deportiva.

La vida de Ricardo en el PROADI, acompañado de la labor como repartidor de productos, le ha permitido encontrar un poco de independencia, al alcanzar un desarrollo  emocional y físico que enorgullece a su hermana Dalila. 

“Lo que veo que hace en PROADI es impresionante, porque al dejar Olimpiadas Especiales llegamos a pensar que ya no le gustaría hacer actividad física y verlo correr de nuevo es muy alentador. Él es para mí todo un orgullo, por lo que ha alcanzado, tomando en cuenta las limitantes que en su momento tuvo que vivir”, expresó Dalila. 

Ricardo vive con su madre, hermana, cuñado (Bryan Jirón) y sobrina (Melany), una familia que lo cuida y brinda protección. Para doña Rosa el seno familiar y las actividades en el PROADI, sin duda,  le han cambiado la vida a su hijo.   

“Es importante recalcar a los padres que deben impulsar a sus hijos, que los lleven a participar de todas las  actividades posibles en las que se puedan desarrollar de forma independiente. Es importante identificar las actividades que les ayudan a su crecimiento mental y que no desistan y que luchen por ellos”, indicó. 

Publicado el 07-10-2022.