Alfonso Ramos Gaitán reside en Santiago de María, municipio del departamento de Usulután, y con 12 años ya tiene claro su objetivo en la vida, quiere ser un futbolista profesional. Por lo que considera que la Copa Alevines, organizada por el Instituto Nacional de los Deportes (INDES) es una oportunidad para aumentar sus habilidades y aprender más sobre los valores.






Tras referirse al fútbol como un deporte que lo entretiene y le proporciona alegría, mencionó que, al ser un adulto, le gustaría jugar en el Club Deportivo Luis Ángel Firpo, ya que es uno de los equipos que más admira de la Primera División salvadoreña, y a la vez quiere estudiar odontología.
“Desde pequeño he sido aficionado del Firpo, porque he acompañado a mi papá al estadio y es súper bonito ir, ver los jugadores y la barra”, dijo Alfonso.
Con una madre (Nohemy Gaitán) residente en los Estados Unidos y su padre Samir Ramos, con quien convive, el pequeño jugador dice sentirse favorecido, ya que ambos son su principal respaldo para alcanzar sus metas.




“Mis papás me dicen que siga adelante y que no pare, que siga aprendiendo más, que sea responsable con los entrenamientos e igual con los partidos”, asegura Alfonso.
Tras terminar su trabajo y cuando su descanso coincide, Samir va a los partidos de su hijo, para animarlo desde los graderíos.
Samir mencionó que la Copa Alevines ha incentivado a que su hijo practique aún más los valores como la amistad, solidaridad y respeto.
“Definitivamente la actitud de mi hijo ha sido satisfactoria. Creo que este tipo de iniciativa le ha permitido desarrollar algunas habilidades, lo he visto suficientemente competitivo, pero sin perder el valor humano de poder relacionarse con sus compañeritos y también lo he visto feliz participando”, mencionó Samir.
Alfonso comenzó a jugar fútbol en el 2021 con sus amigos, pero Keneth Luna, quien es su vecino lo incentivó a que asistiera a los entrenos para participar en el torneo.
Por lo que en marzo del año pasado decidió unirse a los entrenamientos de la escuela de fútbol de Santiago de María, los cuales se realizan los lunes y jueves por la tarde.
Su gran pasión es el fútbol, pero eso no lo detiene a practicar otros deportes como el baloncesto, es por ello que comentó que su materia favorita es la educación física.
Durante la tercera jornada de la fase de grupos de la Copa Alevines, Santiago de María se enfrentó ante Tecapán y Puerto El Triunfo; sin embargo, los resultados no fueron alentadores 4-0 y 2-0, respectivamente, pero Alfonso, quien tiene acondroplasia dice que con perseverancia sabe que su equipo llegará lejos.
Este carisma del estudiante de sexto grado del Colegio Santa Gema, del municipio de Usulután, es el que destacó su papá.
“Alfonso es definitivamente disciplinado y educado, uno de mis sueños es que obtenga una beca de estudios. Él tiene una personalidad que atrae porque es muy carismático, en donde quiera que él se relaciona hace amigos, creo que tiene congénito un valor humano ya que es muy solidario también con sus amigos”, dijo Samir.
Con la misma amabilidad con la que lo describe su papá, Alfonso hace una invitación a los niños que no están en la Copa Alevines, “únanse y esfuércense, los entrenos son muy bonitos, te divertís jugando y corriendo”, mencionó.