Erick Nájera, portero originario de la Barra de Santiago, es uno de los aficionados que llegó temprano al estadio de la Costa de Sol para apoyar a la selección salvadoreña de fútbol playa y vivir la pasión de El Salvador Beach Soccer Cup 2022, que arrancó este jueves.



Nájera no llegó solo y es parte de un grupo de unos 35 aficionados de la Barra de Santiago que alquilaron un autobús para no perderse la jornada inaugural de la cuadrangular internacional.
El viaje fue posible gracias al apoyo del salvadoreño Carlos Rivera, hermano de la seleccionada nacional Beatriz Argumedo y que reside en Washington. Adelantó que están listos para los tres días de competencia.
“Un amigo que vive en Estados Unidos nos mandó el dinero para pagar el transporte. Salimos a las 10 de la mañana y estamos listos para ver a la selección. Venimos como unas 35 personas de la Barra de Santiago, vengo con mis sobrinos y amigos”, comentó Erick, quien jugó el Mundial de Fútbol Playa Rusia 2021.
Nájera fue parte del grupo de preseleccionados que trabajó en los 10 microciclos pero hoy está como aficionado fiel para presenciar el juego de la azul playera femenina contra Bahamas y no quería perderse el partido estelar masculino de El Salvador contra Alemania.


“Veo el partido de la mejor manera, el profe estudió bien ese partido y se trabajó fuerte. Ahora como aficionado me toca ver desde la grada y apoyar a mis compañeros”, dijo el guardameta con una trayectoria deportiva de siete años.
Nájera también dejó un mensaje para sus compañeros. “Que siempre le metan con todo, que nosotros estamos en las buenas y en las malas, hemos venido para motivarlos”, enfatizó.
En el estadio costero se disputarán 12 partidos de la cuadrangular internacional en la que participan las selecciones masculinas de Alemania, México, Uruguay y El Salvador. En femenino juegan Bahamas, Argentina, Estados Unidos y la azul cuscatleca.