Favio López es un joven de 21 años que jugó al lado del experimentado David (Pepe) Vargas en el XX Campeonato Centroamericano de Voleibol Playa efectuado en nuestro país este fin de semana.
Favio nació en San Tecla y pasó de jugar voleibol sala a la modalidad de playa. Estudió en el Colegio Bautista y menciona que su apoyo siempre ha llegado por parte de su madre, Silvia Carolina Salinas, y de su abuela, Marta Martínez, a quienes considera sus pilares más importantes de su vida.
“Ellas han sido mi total apoyo, siempre han estado ahí desde chiquito, me preparaban comida para después de mis entrenos. Recuerdo que mi abuela me daba el pasaje para poder irme a entrenar, ella siempre vio la forma de que yo pudiera ir a jugar”, relata López.
El voleibolista se considera un amante de todo lo que tenga que ver con electrónica, y por esa razón en la actualidad estudia Ingeniería en Electrónica en la Escuela Especializada en Ingeniería Itca-Fepade.
Favio combina sus estudios con el trabajo a medio tiempo que desempeña en una reconocida fábrica de boquitas, en donde brinda mantenimiento en el área electrónica.
Su crecimiento en el voleibol de sala y de playa
Favio expresa que en su colonia, durante 2015, llegó un equipo de voleibol sala amateur al que lo invitaron y de ahí no pudo despegarse de la pelota. A los pocos meses terminó jugando en un equipo de tercera llamado Warriors.
Tras un tiempo de jugar voleibol de sala descubrió en el Centro Recreativo El Cafetalón, en Santa Tecla, la modalidad del voleibol playa la cual también le pareció interesante y decidió jugarlo.
El jugador detalla que en 2017, por el trabajo de su mamá, se trasladó a Nicaragua, en donde continuó sus estudios de bachillerato y aprovechó para enrolarse con el voleibol, esta vez en el Instituto Nicaragüense de Deportes.
“Llegué a Nicaragua y empecé a entrenar con las escuelas de preselección, pero nunca llegué a entrenar con la selección de Nicaragua por falta de mis papeles”, cuenta Favio.
En 2019, López regresó a El Salvador para integrarse nuevamente a los entrenos de voleibol sala con el equipo San Tecla, de primera categoría, e inició el proceso para ser seleccionado nacional.
“Ser seleccionado nacional no ha sido fácil ya que me ha tocado hacer un balance entre estudios, trabajo y entrenos, y recientemente me tocó tomar una difícil decisión entre jugar voleibol sala o playa”, confiesa el atleta.
“Para participar en el centroamericano me tocó decidir entre el voleibol sala y el de playa, ya que tenía que estar al 100% en los entrenos, así como enfocado en un objetivo”, aclara López.
Para el joven jugador, el estar en la encrucijada del voleibol de sala y de playa lo llevó a pensar en sus aspiraciones como atleta, ya que él quería llegar a sobresalir en su deporte y competir en pareja le brindaba esa posibilidad.
“Encontré que me gusta jugar voleibol de playa porque tienes más confianza con tu pareja, eres más protagonista en la cancha, solo son vos y tu pareja y nadie más”, expresó López.
Tras participar por primera vez como seleccionado nacional de voleibol de playa y formar dupla con el destacado David (Pepe) Vargas en el Centroamericano Mayor, comenta que fue una experiencia de mucho aprendizaje.
“Pepe ha sido alguien que me ha apoyado, ha sido muy paciente, me ha corregido y yo he tratado de aprender todo lo que él me aconseja”, menciona.
Para López, el llegar al Centroamericano de la mano de un personaje del voleibol nacional, ha sido de gran valor, ya que ha encontrado el equilibrio con la experiencia de su dupla.
“Todavía hay mucho que dar y crecer”, enfatiza.
Etiquetas: Voleibol