LOGO INSTITUCIONAL
Generic selectors
Solo coincidencias exactas
Buscar en titulo
Buscar en contenido
Post Type Selectors

Juan Carlos Vargas: “el judo para mí, es mi vida”

“Para mí significa mucho, porque se ve lo que uno hace sin pretenderlo”, son las palabras del médico de profesión y exatleta olímpico salvadoreño Juan Carlos Vargas, quien inició su carrera deportiva a los siete años de edad en el desaparecido Gimnasio Dueñas, de San Salvador, y que recientemente recibió el grado de séptimo dan por parte de la Confederación Panamericanas de Judo.

Tras 46 años de vida judoca y aprobar los cinturones  blanco, amarrillo, naranja, verde, azul, café y negro, y ascender al rojo con blanco (uno de los máximos grados), Vargas, obtuvo el reconocimiento que entregan solo a aquellos maestros del judo que durante su vida han cumplido con las exigencias y enseñanzas de este deporte de las artes marciales.

“El judo para mí, es mi vida, puedo verlo sin competir, como una herramienta para acercarse a los jóvenes y para enseñarles lo mucho que valen y puedan desarrollarlo en su vida”, expresó el maestro y ahora séptimo dan.

Para el galeno, quien labora en el Departamento de Ciencias Aplicadas al Deporte del Instituto Nacional de los Deportes de El Salvador (INDES) y es director técnico de la Federación Salvadoreña de Judo (Fesajudo), el ascenso no era parte de sus planes a corto plazo, por lo que recibirlo fue una agradable sorpresa.

“Sinceramente no pensé  llegar hasta ahí, no es que no aspirara a obtenerlo, lo que sucede  es que nunca me imaginé una graduación de ese tipo, ahora entiendo por que mis profesores me han enseñado a vivir el do, el judo, karate do, aikido, que quiere decir camino, y es un camino que nos lleva tener una forma de vida”, declaró el director técnico.

Junto con su reconocimiento, llegó también el de los maestros Luis Chévez y Mauricio Sandoval Meza, quienes fueron ascendidos como octavo dan, siendo quienes ostentan los grados más altos en el judo salvadoreño.

“El ascenso no solo fuera para mí, sino que también para mis dos maestros, el profesor Mauricio, a quien llamamos maestro de maestros, porque todos los que ahora damos clases, fuimos sus alumnos; y a mi profesor y actual presidente de la federación, Luis Chévez”, manifestó Vargas, quien durante 18 años fue campeón nacional y en 14, campeón centroamericano.

Dentro del legado que  el maestro Vargas ha entregado al judo salvadoreño está el Club de Judo San Martín, que fue fundado en 1980, y en la actualidad es uno de los más grandes y exitosos de El Salvador.

“A los 17 años, fundamos con un amigo el Club de Judo en San Martín, el cual todavía subsiste y es el más grande de El Salvador, ya no formo parte de su administración pero es uno de mis logros en el deporte”, agregó.

El reconocimiento le confirmó a Vargas, que dedicarse a practicar este deporte fue la mejor decisión que tomó en su vida. 

“Porque el judo no solo es un deporte de defensa personal, sino es un método de educación, física, mental y espiritual, y que gracias a los maestro que nos lo han enseñado,  pretendemos aplicarlos en las acciones de la vida y difundir sus principios y valores entre la juventud”, señaló el exatleta olímpico.

Entre sus planes está llevar la práctica de este deporte a los 14 departamentos y a sus 262 municipios en el  país.

Juan Carlos Vargas, como atleta, clasificó a cuatro Juegos Olímpicos y participó en tres. En Los Ángeles, en 1984, quedó en décimo primer lugar (11º); en Seúl 1988 no participó por situaciones ajenas a él; en Barcelona 1992 quedó décimo segundo (12º), y en sus últimos Juegos Olímpicos, en Atlanta, en 1996, se ubicó décimo tercero (13º).

Publicado el 21-04-2021.

Etiquetas: ,