Nació en San Salvador el 21 de enero de 1981; sin embargo, el destino la llevó hasta Cojutepeque, Cuscatlán, en donde ahora hace historia siendo la primera y única mujer que dirige a un equipo masculino en la Liga Mayor de Baloncesto (LMB). Ella es Gladys Mejía, la mayor de cuatro hermanas e hija de Víctor Manuel Mejía Jerez y Sonia Claribel García Morales.
Graduada de la carrera Licenciatura en Ciencias de la Educación con Especialidad en Educación Física Deporte y Recreación en la Universidad El Salvador, Mejía es la entrenadora principal del CBM Cojutepeque y, además, se desempeña como gestora deportiva del Instituto Nacional de los Deportes de El Salvador (INDES).
“Mis inicios en el deporte se deben a mi padre, ya que él era corredor de fondo y siempre nos mantuvo en actividad física. Gracias a él tuve contacto con el baloncesto a los 7 años e inicié en ese deporte a esa edad, y bueno, a lo largo de mi vida he practicado diferentes deportes como el atletismo, el voleibol y el balonmano, pero el de mi preferencia y con el que siempre estuve en acción fue el baloncesto”, relata la Gladys.
Sobre su incursión en la LMB, Mejía recuerda que inició como preparadora física del equipo cojutepecano en el Torneo Clausura 2016 que organizó la Federación Salvadoreña de Baloncesto (Fesabal).
“Como mujer, el obstáculo más grande es quitarse el estigma de la incapacidad para desempeñar un rol o un papel, porque generalmente se minimiza o se invisibiliza de que las mujeres pueden estar al frente de una responsabilidad tan grande”, explica la entrenadora.
Incluso, esos estigmas, a juicio de Gladys, hacen que los espacios para las mujeres sean más reducidos en el área deportiva, ya que es habitual que algunos cargos importantes en los equipos sean “solo para hombres”.
De hecho, la entrenadora comenta que hay otras mujeres intentando avanzar en estos espacios para poder estar al frente de equipos masculinos, con la misma frecuencia con la que se ve a los hombres hacer este trabajo.
Por otra parte, Gladys dice que existen muchas diferencias entre trabajar en equipos masculinos y femeninos, no tanto en la manera de aplicar lo técnico, sino más bien, en cuanto al manejo del carácter.
“A la hora de pedir rendimiento tanto físico, técnico y táctico se les exige por igual a los hombres y a las mujeres, obviamente que las diferencias físicas hacen un resultado marcado a favor de los hombres, pero hay que destacar que las mujeres pueden ser más aguerridas, más decididas y determinantes a trabajar que los hombres, y son más efectivas en su trabajo”, detalló la entrenadora quien asegura que el apoyo de su familia ha sido vital para poder desempeñar de la mejor forma sus roles de empleada, madre, esposa y entrenadora.
En otros temas, la entrenadora explica que las mujeres atletas pueden cambiar su realidad cuando toman la determinación de romper esquemas y son perseverantes, dejando a un lado los miedos, porque a la larga las mujeres son las que generalmente dan mejores resultados deportivos.
“La práctica deportiva en las mujeres es algo que no se puede descartar o minimizar, es de vital importancia para nuestra sociedad que las mujeres puedan crecer como personas integrales”, destaca la técnica.
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