Marco De León y Salvador Quiala mantienen una amistad y competitividad desde que eran pequeños, un vínculo que han extendido y fortalecido en sus diferentes etapas como gimnastas. Los atletas consideran que esa alternancia entre amigos y rivales les ha ayudado a mejorar y alcanzar importantes logros internacionales.
El sábado anterior, Marco conquistó la medalla de plata en suelo y arzones, además de un bronce en barras paralelas en las finales por aparato durante el último día del en el Campeonato Centroamericano y del Caribe UPAG, Juvenil y Adulto de Gimnasia Artística El Salvador 2026.
En suelo, el gimnasta salvadoreño logró puntaje de 10.900 y solo fue superado por el costarricense Gael Zamora, quien aseguró el oro con 12.300.
En arzones, Marco compartió el podio con el mexicano Ricardo Jiménez, medallista de oro, y con su amigo Salvador Quiala. Ambos salvadoreños obtuvieron puntaje de 10.350 y aseguraron presea de plata.






La competencia contó con la participación de 196 atletas de Costa Rica, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Puerto Rico, República Dominicana y El Salvador.
Ambos gimnastas encararon el regional juvenil de gimnasia con mucha motivación después de consagrarse en medallistas de los Juegos Codicader Honduras 2026, donde sumaron siete medallas cada uno.
Marco De León, estudiante del Liceo Francés, se consagró campeón del all around de gimnasia artística masculina y conquistó el oro en piso, anillas, barras paralelas y barra fija, además de obtener la plata en arzones y salto de potro.
Salvador Quiala, estudiante de la Fundación Educando a un Salvadoreño (FESA), obtuvo la medalla de plata en el all around de gimnasia artística masculina y conquistó el oro en arzones y salto de potro, además de conseguir la plata en piso, anillas, barras paralelas y barra fija en la competencia centroamericana estudiantil de nivel secundario (sub-17).
“Gracias a Dios se pudo lograr ese objetivo. Siempre hubo apoyo mutuo. Tener un amigo y compañero como Marco y Daniel Montes es importante, es lo mejor que me ha pasado en este deporte. Sin ninguno de ellos, yo creo que estaría practicando otro deporte”, expresó Quiala.
“Codicader fue una buena experiencia y fue un honor ganar tantas medallas para El Salvador. Previo a una competencia dijimos que lo íbamos a dar todo”, dijo De León.
Marco práctica gimnasia desde los cinco años, mientras que Salvador comenzó desde los tres años, gracias al apoyo de su padre, Salvador Quiala, quien es el director técnico de gimnasia artística masculina de la FSG.
“Lo conocí cuando él tenía tres años, nos dimos la mano y sabía que íbamos a competir hasta que llegaramos lo más lejos posible. Salvador siempre ha sido un compañero para mí y nos apoyamos en todas las competencias. Somos un equipo muy bueno a la hora de competir, porque nos apoyamos en los entrenos y en los momentos difíciles”, expresó Marco.
Salvador comentó que desde este año compite en la misma categoría y las mismas pruebas que su amigo Marco.
“Él empezó a entrenar a los seis años, pero siempre estamos ahí a la par apoyándonos entre nosotros y decimos que gané el mejor. Es resiliente, muy disciplinado y lo admiro mucho. Es bueno tener un amigo y compañero que te exija en los entrenos, si estuviera solo estaría practicando otro deporte”, mencionó Quiala.
Salvador y Marco tienen el anhelo de seguir representando a El Salvador en importantes competencias internacionales.
“Quisiera ir a los Juegos Olímpicos y ganar muchas medallas para que los salvadoreños estén orgullosos. Con Salvador y Daniel Montes nos hemos dado la mano y hemos dicho que sea quien sea va a cumplir el sueño de los tres”, dijo De León.
“Mi sueño es llegar a Juegos Olímpicos, y si se puede, ganar medalla. Otra meta es brindarle una medalla mundial a El Salvador”, enfatizó Quiala.
El entrenador Salvador Quiala también destaca el crecimiento deportivo de los dos atletas juveniles.
“Marco está en su segundo año juvenil y Salvador está en su primer año. Ellos van bien, yo me siento complacido como entrenador y padre de familia. Aquí se cumple el principio que el más grande ayuda al pequeño”, explicó el director técnico.





