El Salvador cerró con una destacada actuación su participación en los XXII Juegos Deportivos Estudiantiles Centroamericanos Codicader Nivel Secundario 2026, al finalizar en el segundo lugar del medallero general con 56 medallas de oro, 36 de plata y 73 de bronce, para un total de 165 preseas.



El resultado representa un importante crecimiento para la delegación nacional respecto a la edición de 2024, cuando El Salvador consiguió 37 medallas de oro y 99 preseas en total. Dos años después, la delegación nacional elevó esas cifras a 56 oros y 165 medallas, para cerrar como subcampeona de Centroamérica.
Para Rafael Morán, jefe de misión y gerente de Oportunidades y Desarrollo Deporte Inclusivo del INDES, este resultado es consecuencia del trabajo desarrollado durante los últimos años en los Juegos Deportivos Estudiantiles, junto a las federaciones deportivas, el Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología, bienestar social y los municipios.
“Este logro nos lo llevamos nosotros, pero sin duda es un logro del país y, sobre todo, de los atletas. Teníamos tiempo de no estar en esta justa de esta manera y hoy venimos a competir, estuvimos hasta el último día luchando por ese primer lugar. Nos vamos con un segundo lugar y con sensaciones muy gratas”, señaló Morán.
Morán agregó que el resultado también deja motivación para seguir fortaleciendo el proceso: “Esta es la estructura que tenemos que seguir y nos vamos muy motivados, con la convicción de que estamos en el camino correcto para seguir trabajando fuerte”, indicó el jefe de misión.
Por su parte, René Martínez, presidente del INDES, felicitó a los estudiantes atletas por su desempeño durante la competencia y destacó el esfuerzo realizado hasta la última jornada.
“Ha sido una semana dura, se ha peleado hasta el último minuto, hasta la última medalla, no me queda más que felicitar a toda la delegación por lograr este segundo lugar que se han ganado”, expresó Martínez.
Martínez también resaltó que el subcampeonato es producto de un proceso de varios años. “Hay que reconocer realmente que este resultado es un esfuerzo que viene de varios años, no es nada más que un proceso de estos juegos estudiantiles, es una consecuencia de los últimos siete años del trabajo del Instituto Nacional de los Deportes”, dijo.
El presidente del INDES también destacó la inversión realizada en infraestructura y atletas durante ese período, parte de un proceso que, señaló, también recoge el legado de la gestión de Yamil Bukele como presidente de la institución, así como el Programa Esfuerzo y Gloria, las ciencias aplicadas al deporte, el respaldo presupuestario a las federaciones y el fortalecimiento de los Juegos Deportivos Estudiantiles junto al Mineducyt.
Entre los atletas más destacados de la delegación sobresalió Marco André De León, de gimnasia artística, quien se convirtió en el máximo ganador de medallas de oro de El Salvador con cinco preseas doradas y dos de plata, para un total de siete. Salvador Alejandro Quiala, también de gimnasia, consiguió dos oros y cinco platas, igualmente con siete medallas.
En ajedrez, Carlos Ibarra cerró con tres medallas de oro y dos de plata, mientras que Adriana Bermúdez, beneficiaria del Programa Esfuerzo y Gloria, terminó con tres oros, una plata y un bronce. En levantamiento de pesas, Daniel Cuéllar, Axel Jovel y David Herrera aportaron tres medallas de oro cada uno.
También destacó Niccoló Pilenga, de natación, quien cerró su participación con cuatro medallas: un oro, dos platas y un bronce. A ellos se sumaron Krissia Martínez, campeona de los 3,000 metros planos y los 2,000 metros obstáculos; Ximena Rodríguez, oro en salto triple después de obtener bronce en los 100 metros vallas; y Alexandra Meléndez, campeona de los 1,500 y 800 metros libres.
En el balance por disciplinas, levantamiento de pesas fue el deporte que más medallas aportó a la delegación salvadoreña, con 30 preseas, producto de 11 oros, tres platas y 16 bronces. Le siguieron atletismo, con 26 medallas; taekwondo, con 16; y gimnasia, con 14.
También tuvieron una destacada participación judo, que sumó 12 medallas; ajedrez, con 11; tenis, con 10; natación, con 10; y karate do, con 10. Mientras que luchas aportó nueve preseas y boxeo, seis.
El Salvador también consiguió medallas en tenis de mesa, con tres; béisbol, fútbol y sóftbol, con una cada uno; y voleibol de playa, que cerró con un oro. En total, la delegación nacional subió al podio en 16 de las 20 disciplinas en las que participó.
El desempeño alcanzado en Tegucigalpa refleja el crecimiento del deporte estudiantil salvadoreño y la continuidad de un proceso que, desde los Juegos Deportivos Estudiantiles Nacionales, busca brindar a los jóvenes espacios de competencia y desarrollo para seguir representando al país en el ámbito internacional.












