La emoción de cada partido en las 11 sedes salvadoreñas dispuestas para el XIII Panamericano de Maxibaloncesto El Salvador 2026 no ha sido lo único que ha dado de qué hablar. Detrás de cada canasta, la logística, la organización y atención interinstitucional a los participantes ha logrado transformar la experiencia de nivel.
Para los jugadores participantes, los detalles fuera de la cancha son los que marcan la diferencia entre un juego y una experiencia de vida. Jennifer Green, jugadora 40+ de la Selección de Perú, subraya el trato que han recibido y la calidad de atención médica y logística.


“Es una grata sorpresa ver que los médicos están en cada partido para brindar atención ante cualquier emergencia; el agua es primordial con este clima y siempre la tenemos a la mano, así como el hielo, que lo tenemos a nuestra disposición siempre. Es sorprendente porque he jugado en Europa y todo esto no estaba presente. No nos damos el crédito que merecemos como latinos”, expresó Green.
Está eficiencia organizativa se extiende a la energía de las competidoras. Melba Mosquera, jugadora de Pasión Colombia en la categoría 50+, enfatizó que la hidratación ha sido primordial en los días de competencia. “Este tipo de hidratación no se había visto en otras competencias, siempre daban agua, pero aquí la bebida energética no ha faltado en ningún escenario y nos ha ayudado mucho con el clima que se vive”, comentó Mosquera.
Durante las extensas jornadas de partidos en las diferentes sedes se ha destacado el trabajo multidisciplinario de la organización. Gabriela Molina, jugadora de la selección de Ecuador, resaltó el trato que han recibido durante estos días en El Salvador.
“La gente es muy amable, hemos conversado con muchas personas de la movilización, trasladándonos a los escenarios, y hemos compartido bien con todas las personas. Creo que es muy bonito conocer a la gente del país que nos ha tratado muy bien, nos ha dado muy buena acogida”, dijo.
Aunque algunas sedes han lucido brillantes, en otras los participantes extrañan el calor del público. Jorge Grosso, seleccionado de Argentina en la categoría 70+, es importante que todas las escuelas de baloncesto del país inciten a los jóvenes a ver los partidos para que entiendan que la pasión por el básquetbol no tiene fecha de caducidad.
“En el básquetbol, ya a nuestra edad, la derrota no existe, solo disfrutamos de compartir con los demás. Tenemos que concientizar a los demás, es importante que traigan a los más jóvenes y decirles vamos a ver a los de 60, 70 y 80, no por mirar grandes jugadas, sino para que les sirvamos de inspiración”, comentó el argentino.
El Panamericano de Maxibaloncesto se disputará hasta el 1 de marzo y la entrada es gratis en las 11 sedes deportivas. La programación diaria, puedes encontrarla en las redes sociales de INDES, Federación Salvadoreña de Baloncesto (Fesabal) y FIMBA El Salvador.




