La familia Pérez Constanza, integrada por Carolina Constanza y Mauro Pérez, junto a sus hijos Brigitte y Kenneth, es un ejemplo de unión, amor y disciplina, valores que han sabido combinar con su pasión por el fisicoculturismo profesional.
Carolina y Mauro llevan 25 años de matrimonio. Su hija mayor, Brigitte, de 23 años, es estudiante de Nutrición y atleta de la categoría Wellness; inició su trayectoria deportiva a los 15 años en fitness coreográfico. Kenneth, de 17 años, recién graduado de bachillerato, compite en la categoría Fitness Challenge.
El estilo de vida de los Pérez Constanza ha influido no solo en su entorno familiar, sino también en la comunidad del distrito de Cojutepeque, donde administran el Gimnasio Zona Gym, un espacio que promueve el ejercicio y los hábitos saludables entre jóvenes y adultos.
Sin embargo, el camino no siempre fue sencillo. El deseo de Carolina de tener un segundo hijo representó un desafío médico importante. Aunque la pareja estaba preparada para recibirlo, los especialistas advirtieron que un nuevo embarazo implicaba un alto riesgo para su salud e incluso para su vida.
Pese al diagnóstico inicial, Carolina decidió buscar una segunda opinión médica. Bajo la supervisión de un nuevo especialista, inició un régimen estricto de alimentación y ejercicio físico para mejorar su condición.
El proceso culminó tras más de nueve meses de embarazo y, aunque el parto fue de alto riesgo, los cuidados prenatales y posnatales fueron determinantes para lograr el nacimiento de Kenneth.
“Queríamos tener otro hijo, pero el primer médico nos dijo que no era posible. Cambiamos de especialista y me indicaron que, con dieta y ejercicio, podría lograrlo. Me cuidé mucho, seguí todas las recomendaciones y, aunque siempre fue complicado, pusimos todo en las manos de Dios”, relató Carolina.







Tras el nacimiento de su hijo, la matriarca continuó con su estilo de vida saludable, manteniendo una condición física óptima que conserva hasta la actualidad.
“Durante el embarazo seguía yendo al gimnasio. Hacía pesas como parte del tratamiento. Después del parto esperé unos seis meses para volver, y al año ya entrenaba con mentalidad competitiva”, recordó Constanza.
Con la llegada de Kenneth, el fisicoculturismo se consolidó como una pasión familiar. A los ocho años, el menor comenzó a competir y logró destacados resultados: medalla de oro en el Miami Grand Prix 2024 (Fitness Challenge), plata en el Miami Grand Prix 2025, tercer lugar en Mens Physique Colegial 2025 y bronce en Mens Physique Juvenil 12-15 años en 2023.
Para Kenneth, conocer la historia de su nacimiento representa una fuente de orgullo. “Cada vez que me cuentan cómo empezó todo, siento emoción. Me hace sentir orgulloso de la familia que somos”, expresó.La disciplina alimenticia se convirtió en una rutina compartida.
“Me encanta cocinar. Hacemos de todo, incluso postres saludables. Comer bien no significa comer poco ni aburrido. Desde que mis hijos eran pequeños mantenemos esta disciplina”, explicó Carolina.
Sus inicios en la competencia surgieron meses después del nacimiento de Kenneth, gracias a la invitación de un familiar de Mauro.
“Un primo de mi esposo me animó a competir. Hablé con Mauro y me apoyó. En mi primera competencia gané el primer lugar, y eso me motivó a seguir”, relató.
Posteriormente, fue presentada ante el presidente de la Federación de Fisicoculturismo, Fabricio Hernández, quien la orientó en el alto rendimiento deportivo.
“No es lo mismo entrenar por salud que prepararse para competir. El tiempo que se le dedica a la preparación, la alimentación y las metas que se tienen. Una cosa es ir al gimnasio a hacer músculo y otra cosa es prepararse para una competencia. Por eso me presentaron al presidente de la Federación de Fisicoculturismo para que me orientara, es muy diferente ser una persona fitness a ser un atleta de alto rendimientoi”, explicó.
Con el paso de los años, Carolina se consolidó como una de las atletas más exitosas del país: ha sido campeona nacional por más de dos décadas, obtuvo oro en el BodyFitness Master 2019 en Cancún, México, y en 2020 logró el primer lugar en el Campeonato Centroamericano y del Caribe en BodyFitness y Mixed Fitness.
“En mi primera competencia en FEPADE gané. Fue una felicidad enorme. He competido siempre en Body Fitness y creo que ya sumo más de 50 medallas”, aseguró.
Por su parte, Mauro encontró inspiración en el ejemplo de su esposa y su hijo.
“Yo jugaba baloncesto, pero una lesión en el tobillo me obligó a retirarme. Estuve con yeso como dos meses y subí de peso y tuve problemas de salud. Empecé a ir al gimnasio para controlar mis niveles de colesterol y triglicéridos; luego de dos años de ver a Carolina con una vida saludable, me arrastró a competir en este deporte. En 2012 debuté como competidor y gané en categoría principiante, y a partir de ahí, a pesar de los temores, conseguí superar mis miedos y alcancé lo que ahora soy como deportista”, recordó.
Desde entonces, ha obtenido más de cinco títulos nacionales e internacionales, entre ellos: oro en el Miami Grand Prix 2024 (Classic Physique), plata en el Miami Grand Prix 2025 (Classic Physique) y bronce en Culturismo 70 kg.







