Amelia’s Street es un proyecto editorial que nace desde la convicción de que la educación y el deporte pueden convivir como herramientas de formación integral desde la niñez. La iniciativa fue creada por Adriana Escobar, ex atleta salvadoreña de remo y licenciada en Educación Inicial y Parvularia, quien encontró en los libros una forma de acompañar procesos de aprendizaje más humanos, conscientes y cercanos.



La idea surge de una experiencia personal. Durante su infancia, el aprendizaje no siempre fue un espacio sencillo. Aunque existía curiosidad y deseo de aprender, muchas veces apareció la sensación de no encajar en los modelos tradicionales. Fue hasta su etapa universitaria cuando comprendió que no se trataba de una dificultad, sino de una manera distinta de aprender. “Durante mucho tiempo pensé que había algo mal en mí, porque no aprendía como los demás, después entendí que simplemente aprendía diferente, y eso cambió por completo mi forma de ver la educación”, explicó Escobar.
Por esa razón, Amelia’s Street está dirigida directamente a niños. Para la ex atleta, la niñez representa una etapa clave para construir autoestima, curiosidad y valores, y el proyecto busca transmitir un mensaje claro: existen muchas formas de aprender y todas son válidas.
“Los niños son curiosos, abiertos y siempre están dispuestos a aprender. Me gusta pensar que, a través de estos libros, puedo acompañarlos desde el inicio y ayudarles a entender que aprender no es igual para todos”, señaló la creadora del proyecto.
La colección incluye tres libros dedicados a los valores: excelencia, amistad y respeto, presentados de forma sencilla y accesible. Más allá del deporte, estos principios se conectan con la vida diaria de los niños, ayudándolos a reconocerlos en el juego, en la escuela y en su convivencia con los demás.
Otro de los libros está enfocado en el desarrollo de la motricidad fina y gruesa, utilizando el juego como eje central para presentar distintos deportes. Esta propuesta busca ampliar el panorama deportivo desde edades tempranas, mostrando que existen múltiples disciplinas y que cada niño puede descubrir, sin estereotipos, qué actividad disfruta y qué lo motiva.

El proyecto también contempla materiales dirigidos a maestros y educadores. Amelia’s Street parte de la idea de que el impacto real comienza cuando los adultos comprenden y aplican estos contenidos de forma consciente. Por ello, los libros para docentes se complementan con cuadernos de trabajo infantiles, creando un puente directo entre la enseñanza y la experiencia del niño.
El desarrollo de Amelia’s Street fue un proceso largo y estructurado, acompañado por el IOC Young Leaders Programme del Comité Olímpico Internacional. A lo largo de cuatro años, el proyecto pasó por etapas de diseño, implementación y evaluación, con un acompañamiento que permitió consolidar la propuesta de manera responsable.
Uno de los mayores retos fue compatibilizar este trabajo con la exigencia del alto rendimiento deportivo. Durante ese período, Adriana Escobar se encontraba inmersa en un proceso olímpico como atleta de remo y aunque el objetivo deportivo no se concretó, el proyecto se convirtió en una forma de transformar esa experiencia en un aporte educativo. “Amelia’s Street fue una manera de cerrar un ciclo y de convertir todo lo que aprendí en el deporte en algo que pueda impactar positivamente a otros”, concluyó.
Para finalizar, de cara al futuro, Adriana Escobar visualiza a Amelia’s Street como un proyecto en crecimiento y con mayor alcance. Uno de sus principales objetivos es que los libros puedan llegar al Ministerio de Educación, como un aporte innovador a las clases de educación física y al deporte escolar.
La idea es que el proyecto crezca junto a los niños y que, a largo plazo, se abran las puertas a iniciativas más ambiciosas. “Las ganas de ver a El Salvador en los Juegos Olímpicos nacen de los salvadoreños, y por eso creo que esta es una idea que debe formar parte de nuestra identidad”, señaló.
Incluso, entre sus sueños está la creación de un museo olímpico en el país, un espacio que permita a niños y jóvenes conocer la historia, los protagonistas y el legado del deporte salvadoreño, y sentirse parte de ese recorrido.






