La perseverancia para no rendirse, el esfuerzo diario y la constancia a lo largo de los años llevaron a Sofía Paiz a lo más alto. Ese recorrido fue reconocido en la Gala Esfuerzo y Gloria, edición especial Legado 2025, donde fue distinguida como Deportista Femenina del Año, en una noche cargada de emoción y simbolismo.
Para ella, fue un momento inesperado, intenso y difícil de procesar. “No me lo esperaba para nada. Pensé que Ivonne lo iba a ganar porque es una gran deportista y siempre es un honor contra ella en esta categoría; es una de las razones que me hace sentir orgullosa de ser salvadoreña, mujer y deportista. Cuando escuché mi nombre fue un shock total y me siento profundamente agradecida por este premio”, confesó aún conmovida.



Sofía reconoció que desde que ingresó al recinto sintió que sería una noche especial, pero jamás pensó que terminaría subiendo al escenario principal. La emoción la invadió de inmediato y, por unos segundos, todo lo vivido en los últimos años pasó por su mente.
“Esos segundos son inexplicables. Escuchás tu nombre y se te viene todo encima: el esfuerzo, las dudas, los sacrificios. Yo no podía creer lo que estaba pasando, fue demasiado para mí”, relató.
Al hacer un balance del 2025, la atleta admitió que inició el año convencida de que podía ser uno de los mejores de su carrera. “Pensé que iba a ser un buen año; incluso escribí en mis notas que quería ser campeona mundial y me quedé a un punto de lograrlo. Tenía muy claro lo que quería, y a veces eso mismo te hace dudar, pero hoy siento que cerrar el año de esta manera es algo increíble”, expresó.
Uno de los momentos más emotivos de su testimonio fue cuando recordó su llegada al país siendo muy joven, enfrentando un cambio radical en su vida personal y deportiva. Sofía habló desde la honestidad, sin ocultar las dificultades que tuvo que superar.
“Llegué al país con 22 años, lejos de todo lo que conocía, pero vine con una promesa muy clara: dejar el nombre del país en lo más alto. Agradezco a Yamil y a Roberto, que fueron las personas que creyeron en mí y me abrieron las puertas, así como a todos los que me apoyaron desde el inicio, y eso no se olvida nunca”, afirmó con la voz entrecortada.



Para Paiz, este reconocimiento va mucho más allá de una estatuilla. Representa cada obstáculo superado y cada persona que fue parte del proceso. “Este premio no es solo mío. Es de toda la gente que estuvo detrás, de los que me apoyaron y confiaron en mí. Cada prueba que superé hoy tiene sentido, y por eso este momento es tan especial”, señaló.
La gala también estuvo marcada por el cierre de una etapa en el Instituto Nacional de los Deportes, con la salida de Yamil de la institución. Ante ello, Sofía no dudó en reconocer el respaldo recibido y enviar un mensaje claro de cara al futuro.
“Que siga luchando por los deportistas, porque cuando él se propone algo lo alcanza. Apoyó a muchos deportistas jóvenes y se va dejando cuatro o cinco campeones mundiales, y eso no lo logra cualquiera ni lo gestiona cualquiera. Le deseo mucho éxito y bendiciones en todo lo que se avecina”, destacó.
Sobre el legado que deja esta gestión, la deportista fue contundente al señalar el impacto que ha tenido en el crecimiento del deporte nacional. “Creo que el principal legado es haber subido el nivel del deporte y demostrar que aquí, en el país, sí se puede lograr, sí se puede creer y sí se puede soñar en grande.”, concluyó.
Cabe destacar que Paiz no solo fue reconocida como Deportista Femenina del Año, sino que además subió en varias ocasiones al escenario para recibir los galardones en las categorías de equipo mixto y equipo femenino, reflejando el trabajo constante que sostuvo a lo largo de 2025.
Así, aún con la emoción reflejada en el rostro y las palabras cargadas de sinceridad, Sofía Paiz cerró una noche inolvidable, confirmando que el reconocimiento como Deportista Femenina del Año 2025 es el reflejo de una historia construida con esfuerzo, resiliencia y convicción.





