La selección femenina de El Salvador dio pelea y volvió a llevar al límite a Costa Rica, pero no alcanzó. Las ticas se impusieron 1-0 en la final del fútbol femenino de los Juegos Centroamericanos Guatemala 2025, en un partido cerrado y decidido por una acción a balón parado que terminó marcando el rumbo del encuentro.
El juego comenzó con una oportunidad clara para las salvadoreñas cuando al minuto 7, Elizabeth Johannes anticipó a la zaga tica, dejó atrás a la guardameta Daniela Solera, pero no pudo definir con precisión.
Con el paso de los minutos, Costa Rica tomó mayor control de la mitad de la cancha, recuperando balones y adelantando líneas.
El gol tico llegó al minuto 31, tras un tiro libre en el que la defensa salvadoreña no logró despejar con suficiencia. La pelota quedó suelta varias veces dentro del área hasta que Sofía Varela la encontró de media volea y la envió al fondo para el 1-0 que terminaría siendo definitivo.
El Salvador respondió y casi empata antes del descanso. Victoria Sánchez ejecutó un tiro libre que viajó por encima de toda la defensa rival y rozó el poste izquierdo.
En la segunda mitad, El Salvador tomó la iniciativa. Al 56’, Johannes volvió a quedar cerca, esta vez con un cabezazo que salió apenas desviado. La presión continuó cuando Sánchez tuvo otra chance al minuto 70, y logró girar en el área para sacar un disparo cruzado que pasó muy cerca del arco. Pero el gol no llegó.
Tras el encuentro, el entrenador salvadoreño Eric Acuña fue claro en su lectura. “Perder así, compitiendo, forma parte del proceso. En una final puede ganar cualquiera. El equipo se comportó bastante bien. Estas cosas pasan. Estamos jugando contra equipos que tienen muchísimo más oficio. Es nuestra primera final en Juegos Centroamericanos y ellas están acostumbradas a estas instancias”, explicó.
Acuña insistió en que la selección no solo compitió, sino que fue superior en varios tramos, tanto en la fase de grupos como en la final. “Es una realidad, en los dos partidos fuimos mejores. Le ganamos la media a un equipo que está acostumbrado a asociarse. El mapa de ruta está claro. Antes llegábamos a participar; después empezamos a competir; ahora podemos optar”, afirmó.
Samaria Gómez, por su parte, destacó la mezcla entre orgullo y frustración tras la derrota. “Fuimos mejores, pero no concretamos. Hay dolor, sí, pero también gratitud y crecimiento. Dios sabrá por qué nos toca este momento. Nos vamos con plata, clasificadas a Santo Domingo 2026, y con más por trabajar”, dijo.










