La patinadora salvadoreña Ivonne Nóchez volvió a dejar su huella en el patinaje de velocidad en los Juegos Panamericanos Junior Asunción 2025. La atleta del Programa Esfuerzo y Gloria se colgó su segunda medalla de plata en la justa continental juvenil, tras una exigente prueba de 500 metros + distancia en la que demostró carácter, estrategia y capacidad de reacción, al finalizar con un tiempo de 47.014 segundos.
La medalla de oro fue para la siete veces campeona mundial, Kollin Castro, de Colombia, con un tiempo de 46.023 segundos, y el bronce quedó en manos de Walmary Toro, de Venezuela (47.654) después que la chilena Catalina Lorca fuera descalificada.




Aunque la salida no le favoreció luego que Toro y Lorca le cerraran el paso y la obligaran a remar desde atrás, Nóchez no bajó los brazos. Con inteligencia, supo esperar el momento oportuno para escalar posiciones y aprovechar un incidente en la última curva entre la chilena y la venezolana, lo que le permitió cruzar la meta en el segundo lugar.
“Es una prueba dura, pero gracias a Dios se dio la posibilidad de estar en la pelea por las medallas, que es lo más importante”, comentó tras la carrera.
Durante los últimos metros de la prueba, la colombiana se despegó del grupo y Toro se ubicó en la segunda plaza, con la chilena Lorca, muy cerquita. “Yo sentía que tenía segura la plata, pero en la última curva hubo un contacto con ella (Lorca), nos enredamos y tuvimos que disminuir la velocidad para evitar la caída, y ahí pasó ella (Ivonne Nóchez)”, relató posteriormente la patinadora de Venezuela, que a la postre fue medallista de bronce por la sanción que recibió Lorca.
La misma salvadoreña relató cómo vivió la carrera, que de entrada se le complicó con el bloqueo que le hicieron. “Uno visualiza la prueba afuera, y yo había visualizado que iba a salir de segunda, detrás de la colombiana,, pero en la salida hubo un choque, un roce, que hace que yo me haga hacia atrás. Y, obviamente, cuesta el triple volver a empezar, cuesta volver a agarrar impulso, pero gracias a Dios se dio un inconveniente con las patinadoras en la última curva y uno tiene que saber aprovechar el momento”, explicó.
Con estas medallas, Ivonne Nóchez cierra su ciclo juvenil y da el salto definitivo a la categoría mayor, donde le esperan nuevos retos como los Juegos Centroamericanos Guatemala 2025 y el Campeonato Mundial, que todavía está pendiente de confirmación su participación, según explicó “son cuestiones técnicas, pero espero que se solucione y pueda competir”.
Para la patinadora, cada competencia es una oportunidad de aprendizaje y crecimiento, y se mostró agradecida por la forma en la que da fin a su etapa como juvenil. “Gracias a Dios se mejoraron tiempos y aspectos técnicos. Desde mis primeros juegos en Cali 2021, a los 15 años, hasta hoy, la evolución ha sido grande. El consejo que daría a otros atletas es que sean disciplinados y constantes; los resultados siempre llegan”, reflexionó.
El resultado de Nóchez en Asunción 2025 adquiere aún más valor considerando el desgaste físico que traía, pues días antes de llegar a Paraguay había competido en los Juegos Mundiales Chengdú 2025, donde alcanzó la gloria con dos medallas de oro. Apenas un día antes de la competencia en la justa panamericana juvenil, Ivonne y su entrenador, Orlando Yépez, aterrizaron en Paraguay y tuvieron pocas horas de adaptación a la pista.
“El solo hecho de llegar un día antes, después de venir de unos Juegos Mundiales exitosos, era un reto enorme. El cambio de horario y el cansancio pasaron factura, pero Ivonne mostró su tenacidad y disciplina para responder en el momento justo. Conseguir esta segunda medalla de plata es muy importante no solo para nosotros como equipo, sino para el deporte salvadoreño en general”, explicó Yépez.
La preparación de Nóchez no ha sido sencilla. Desde marzo de este año, la salvadoreña entrena en Colombia junto a la patinadora local Kollin Castro, con quien ha forjado una relación de sana rivalidad que, según su entrenador, ha elevado el nivel competitivo de ambas. “Esa competitividad positiva ha sido clave. Ivonne ha aprendido a exigirse más cada día, y eso se refleja en su evolución dentro de la pista”, destacó Yépez.
Si bien su especialidad es la velocidad individual, en los 200 metros meta contra meta y 100 metros carriles, según el entrenador la salvadoreña ha mostrado avances notables en pruebas grupales y de mayor resistencia.
“Por potencia, Ivonne es de las mejores velocistas, pero aún trabajamos para que pueda sostener el ritmo en distancias como los 1000 metros, que son más exigentes en resistencia. Vamos a seguir puliendo eso para convertirla en una velocista integral”, puntualizó su entrenador.
Más allá de los resultados, Yépez subrayó las cualidades personales de su pupila. “Ivonne no solo tiene talento y condiciones físicas excepcionales; lo que realmente la distingue es su disciplina, su determinación y su técnica. El sacrificio de pasar meses fuera de su país, lejos de su familia y amigos, habla de su compromiso absoluto”, subrayó el entrenador.




