El domingo 11 de mayo de 2025 quedó registrado como un día especial para la familia Astorga Melgar, pero también como una fecha histórica para el taekwondo salvadoreño, gracias a la medalla de oro conquistada por Christopher André Astorga en la categoría -49 kilogramos del Campeonato Mundial Cadete Fujairah, celebrado en los Emiratos Árabes Unidos.
Con tan solo 14 años, Christopher Astorga, de la Escuela Leones, también se consagró como el primer atleta salvadoreño de taekwondo en lograr una presea dorada a nivel mundial.
El coraje y el desempeño técnico que mostró Astorga sobre el tatami también fueron determinantes para ser reconocido como el Deportista Masculino Más Valioso del Mundial (MVP) y traer a sus vitrinas un galardón histórico en sus ocho años de carrera deportiva.
“Me enorgullece representar a El Salvador y ser campeón del mundo, era mi sueño desde pequeño, me siento super orgulloso y feliz de que todo el trabajo lo hice correctamente, todo lo llevé con orden y dio sus frutos. En el camino se sufre, pero es hermoso sufrir para luego tener esta gloria”, comentó el atleta.









Astorga conquistó la presea mundial al vencer 2-1 al turco Yunus Korpe en la final. El ruso Iván Pakhomov y el costarricense Joshua Sosimo se quedaron con los bronces mundiales.
“Me siento emocionado y muy feliz, definitivamente, han sido muchos años de trabajo para llegar a esto. Me alegra mucho que haya sido Christopher, él es una excelente persona y como deportista es alguien muy entregado. Se dejó ayudar y tuvo la humildad de venir y seguir creciendo después del oro panamericano. Fue un trabajo de equipo”, explicó Leo Ruano, director de la Escuela Leones y entrenador del deportista.
En la pelea decisiva por el título, el taekwondista nacional cerró el primer round 12-12, pero lo aseguró el salvadoreño por tener más puntos técnicos. El turco ganó 20-7 el segundo round e igualó 1-1 el combate. En el combate decisivo, Astorga estuvo certero en su ataque y se llevó el episodio 13-8 para dar una enorme alegría al taekwondo salvadoreño y al país.
En la ruta hacia el podio, Astorga derrotó a André Lai Koun, de Polinesia Francesa, en ronda de 64. Luego, superó a Atwa Mohamed, de Egipto, y avanzó a octavos de final donde superó a Daouda Doumbia, de Costa de Marfil.
En cuartos de final, Astorga venció al croata Matija Petelinsek y avanzó a semifinales, donde venció 2-0 al ruso Iván Pakhomov.
“Christopher demostró que sí se pueden hacer las cosas y es un gran mensaje para todos los deportistas de que no es de ir a buscar excusas sino soluciones”, recalcó Ruano.
“Nunca hay que dejar de perseguir los sueños, si uno pierde una pelea hay que aprender a levantarse. Tuve muchas caídas, pero siempre me levanté y seguí”, enfatizó el joven atleta.
Para sus padres, Berenice y José Ricardo Astorga, el domingo 11 de mayo fue intenso, hubo lágrimas y desborde de emociones.
“Fue un día cansado por la diferencia de horario, pasamos en vela para no perdernos ni un instante del evento y estábamos ansiosos, pero él pudo manejar la situación en cada pelea. Yo no paraba de llorar desde su primer combate y estuve con el corazón en la mano. Al final, lloramos de emoción, no nos esperábamos esa medalla, porque ganar un campeonato mundial no es nada sencillo”, relató doña Berenice de Astorga, madre de Christopher.
Don José Ricardo Astorga, padre del campeón mundial en categoría cadete, también vivió con nervios las primeras horas de ese domingo hasta las 8:15 am que fue cuando celebró el título de su hijo.
“Cuando pasó a semifinales y entró al medallero, yo estaba feliz, pero después vimos que avanzó a la final y me dio un nerviosismo total. La sorpresa fue cuando remontó y comenzamos a celebrar. Me siento muy orgulloso de mis hijos, han sido aplicados en el estudio y en el deporte. Es un orgullo”, dijo José Ricardo.
Un niño perseverante
Perseverancia es una de las virtudes que hicieron posible la conquista del oro mundial de Christopher, según recalcó el mismo atleta y su entrenador Leo Ruano, luego de una trayectoria de ocho años como atleta, la cual comenzó con la decisión de sus padres de llevarlo a practicar un deporte.
Fue doña Berenice de Astorga quien llevó a Christopher al Palacio de los Deportes para mostrarle algunas de las disciplinas deportivas, entre estas el judo, karate, esgrima, levantamiento de pesas y, finalmente, taekwondo.
“Vi cada uno de los deportes y me aburrieron, pero me decidí por el taekwondo, empecé a los seis años y medio. Yo tenía mucha energía y mi mamá vio que yo era muy bueno para el deporte y tenía potencial”, recordó el campeón mundial cadete.






Sus primeras medallas las obtuvo en los Juegos Deportivos Estudiantiles Nacionales, donde ganó oro en poomsae y combate. “Me sentí feliz, estuvo apoyándome mi papá, mi mamá y mi hermano menor (Alessandro)”, recordó Astorga.
A los nueve años, Christopher fue cinta azul y dos años después realizó el examen para su primer Poom, cinturón negro-rojo que es el equivalente a cinta negra en el caso de los atletas menores de 15 años.
Doña Berenice describe a su hijo como un niño inquieto, pero cuando comenzó a practicar taekwondo fue cambiando algunas actitudes y se volvió más disciplinado.
Christopher aprendió sus primeras técnicas en la Escuela Panteras, pero en 2020 comenzó a entrenar con la Escuela Leones, que dirige el ex seleccionado nacional, Leo Ruano, donde continuó su formación deportiva.
En el palmarés de Astorga también destacan la presea de oro obtenida en su categoría del Campeonato Panamericano Cadetes 2025, en Querétaro, México, donde también logró primer lugar en el Open Panamericano Cadete y fue nombrado MVP.
Tras la presea dorada mundial en cadete a Christopher se le abrieron algunas puertas importantes como estudiar noveno grado en el Colegio Especializado para Atletas de Alto Rendimiento de la FESA.
“Me siento feliz, orgulloso porque jamás me rendí. Hay que tener los pies en la tierra, pasar la página del campeonato mundial y pensar en otros retos. Desde la medalla ha cambiado el trato conmigo, pero nunca me siento más que nadie, porque eso no es bueno”, agregó Christopher Astorga.
Los Juegos Codicader 2025 de nivel intermedio (13-14 años) son otros de los retos que tendrá el campeón mundial cadete. Esta competencia tendrá como sede Costa Rica, del 2 al 8 de octubre, y será su última cita como atleta cadete para dar paso a su etapa juvenil.
Ser campeón mundial en cadete es una conquista importante para Astorga, pero hay más sueños por buscar.
“Me reto es volver a ganar otra medalla mundial, poner el nombre del país en alto y que El Salvador suene a nivel mundial“, mencionó Astorga. En el campo académico, el atleta todavía evalúa si estudiaría química o aviación.


