Sin importar el tiempo, la distancia o la inversión que han hecho, varios padres de familia han viajado desde El Salvador hasta Panamá para apoyar a sus hijos en los Juegos Deportivos Centroamericanos para Estudiantes con Discapacidad Panamá 2024.
Y es que desde los graderíos del Estadio Rommel Fernández Gutiérrez y la piscina Eileen Coparropa, las palabras de ánimo en cada presentación de los nacionales por parte de ellos no faltan.






Uno de ellos es Guillermo Guerra, padre del paranadador Francisco Guerra, quien junto a su esposa Dora Alicia, aplauden, motivan y ondean la bandera de El Salvador, mostrando su respaldo incondicional.
“Me siento orgulloso de ver el esfuerzo que han realizado cada uno de nuestros hijos a pesar de sus discapacidades, eso demuestra su deseo de hacer lo mejor para su país. A mí hijo lo apoyo en cada viaje que hace, y en los entrenos, mi esposa es la que anda siempre con él”, dijo Guerra.
Por su parte, Eleonora Ávila, madre de Fiorella, paratleta de atletismo, viajó desde Antiguo Cuscatlán, La Libertad, hasta Panamá para que su niña se sienta respaldada y amada mientras compite.
“Al principio estaba algo nerviosa porque es la primera vez que mi hija sale del país, pero ahora veo que esto es algo importante para su crecimiento. Estoy satisfecha por el trabajo que está haciendo el personal a cargo de los chicos”, indicó Eleonora.
Una de las postales del día fue la que dejaron Heydi Recinos y su mamá, Consuelo Menjívar, que se fundieron en un abrazo y lágrimas, luego que ganara medalla de oro en los 50 metros libre, clase deportiva S21 de natación.
“El esfuerzo que hicimos para estar acá valió la pena, mi hija linda, mi pequeña campeona”, expresó Consuelo mientras abrazaba a Heydi. Por su parte, Manuel López, progenitor del paranadador Josué, no se quedó atrás y con aplausos y porras celebró cada brazada que su hijo realizó en la piscina Eileen Coparropa, instante que se cerró con una sonrisa de Josué al terminar la prueba.
En tanto, Zulma de González, originaria de San Vicente, llegó desde muy temprano al estadio para abrazar y brindar su respaldo a su hijo Marvin. La madre de Marvin aprovechó el momento previo de la competencia de relevos 4×100, clase F20, para recordarle al oído que ella está ahí para apoyarle incondicionalmente.
“Para mí ha sido una experiencia única, porque es la primera vez que ambos viajamos y es algo que disfrutamos. Mis hijas también hicieron todos los trámites para poder estar con Marvin en Panamá, esto es una felicidad de familia”, expresó Zulma.

